Programar, evaluar y otras cosas que «joden»

Como dice la canción de uno de mis grupos de retaguardia “en la vida hay que hacer cosas que joden, por ejemplo: joder, pisar una mierda… o trabajar”. Y nosotros somos Terapeutas Ocupacionales y tenemos esas necesidad o “jodienda” de programar y evaluar (reconócelo, es tedioso). En mi corta experiencia laboral y en mis años de universidad siempre me dijeron que los terapeutas ocupacionales somos gestores de casos y gestores de programas y actividades (con diferente nivel de significación)

En el trabajo en salud mental, la estructuración de hábitos y rutinas saludables son fundamentales para huir de los procesos sintomáticos, asociados tanto a la sintomatología positiva como negativa. Para esta estructuración necesitamos ofrecer programas y actividades atractivas, inclusivas, con perspectiva de género y con participación activa de la población a la que vamos a ofertarla.

Para conseguir esa oferta es necesario previamente todo un armazón teórico basado en información cualitativa y cuantitativa sobre la población con la que trabajamos, el análisis de la realidad (problemas/objetivos). ¡Alright!

La teoría nos puede decir que un club de lectura es genial en la población X de una asociación de enfermos mentales Y o en un centro de rehabilitación Z, pero si a nivel cualitativo tu población diana no ve esa necesidad o no va a participar en dicha actividad, vamos avocados a una proceso de alienación ocupacional de ocupar el tiempo porque si (no, nosotros no entrenemos…) o a un proceso de encontrarnos en un espacio sin personas con las que trabajar. ¡Y cuantas actividades están puestas ahí por años y años!

En este punto, en una experiencia que he tenido en mi puesto de trabajo algo durilla por tirar de escalas sin analizarlas a fondo. Se pasó junto a una alumna de prácticas un listado de intereses (sin modificar) a un grupo de 40 personas con enfermedad mental para valorar su nivel de interés y participación en un conjunto de 66 actividades. Nuestro error, y el mío como profesor de prácticas, fue no valorar las actividades del listado de intereses recogido del MOHO (que se planteó en una era no digital y a una población americana), y no adaptarlo a la población diana o, por el contrario, utilizar algún otro listado como por ejemplo el Perfil Ocupacional Sobre Ocio (POO) recogido en el libro de “Terapia Ocupacional en Salud Mental” de Panamericana, escrito por Oscar Sánchez, Begoña Polonio y Mariel Pellegrini. Aun así, pese a no haber adaptado el listado, lo que nuestro grupo nos dijo en su análisis posterior es que, aunque quieren realizar actividades en el futuro que están realizando actualmente, su nivel de satisfacción con ellas es menor del esperado y así mismo, surgen un número elevado de actividades que no se realizan que pueden plantearse en un futuro a corto/medio plazo y que tiene ciertos aspectos motivaciones y significativos para ellos. Por lo que tenemos dos niveles de análisis, satisfacción o gusto por la realización de la actividad y un conjunto de actividades nuevas que la propia población demanda.

Tras toda esta parrafada sobre el análisis de la realidad pasaremos a valorar objetivos/indicadores (por el método que mejor os venga, yo prefiero la matriz de marco lógico de la que hablaré otro día), paso crucial en la planificación de programas (y proyectos) ya que a la hora de evaluaciones intermedias/finales, sobre todo cuando dependen de subvenciones, son los que van a decirnos si lo hicimos bien o mal lo que hemos planteado, o por la contra si tenemos que darle una vuelta a todo lo que creíamos que era y no surgió así.

Tras todo esto, debemos plantear nuestro enfoque (que determina nuestra realidad como bien decía el maestro Yoda), es decir, para qué estamos haciendo esta actividad, que vamos a recuperar, mantener, etc… con ella. Darle un valor profesional a la misma (a tirar de libros y de experiencia).

En el caso de tratarse de programas globales (psicomotricidad, empleo, etc.) debemos reflejar los subprogramas o actividades subyacentes para explicar que vamos a conseguir con ello. Los más puristas, como es mi caso, analizarían incluso cada subactividad al nivel del programa global, pero esto ya va como la sal en las comidas, al gusto, o a lo que la salud (laboral) te deje.

A la hora de plantear los programas y actividades, debemos tirar de manual y de experiencia, ya que podemos creer que nuestro programa/actividad va a ser un Ferrari y nos encontramos con un seat panda de 1992 que sí, tira, pero poquito, llegar vamos a llegar pero a lo mejor en vez de en un año, en dos y hay que plantearlo y reflejar esa opción para salvaguardar la salud laboral del TO, el ritmo de grupo y la continuidad del programa. En resumen, yo en mi actividad de nuevas tecnologías me gustaría que todos fueran youtubers de éxito, pero tengo que ajustar y al menos el primer año conformarme con que sepan utilizar Outlook, Gmail, Facebook, Twitter y Spotify.

Temporalizar una intervención de este calibre va supeditado siempre a la diversidad y alternativas del grupo base, podemos tener una temporalidad fijada a principio de año/curso pero debemos plantear diversas alternativas para que llegue a término el programa/actividad.

Y para terminar, debemos tener un nivel de análisis del entorno bastante elaborado ya que también determina muchos puntos positivos o negativos en cuanto a nuestra intervención. Un ejemplo de nuevo en mi trabajo en asociación, para plantear la actividad de nuevas tecnologías nos cedió un espacio público de la administración local. A la hora de plantear la actividad me encontré varias piedras en el camino, una de ellas… un servidor único de internet, te tira atrás registros en masa (más de 5 personas) sobre cualquier plataforma digital o de redes sociales… ¡Sorpresa!

Y para terminar todo programa y/o actividad y que hasta nuestra madre nos dé el visto bueno necesitamos un departamento de RRHH o administrativo bueno que nos haga eso “de los dineros” y de las personas que van a trabajar ahí (que deberías ser tú, pero al ser el piltrafa que tienes que programar, seguro que no te toca).

Y sin más… espero que os haya gustado un poco (o un mucho) esta entrada que ha sido casi penalti y expulsión.

Para terminar, os dejo un esquemita en el que me he basado sobre la programación en terapia ocupacional, extraída del libro “Manual práctico de salud mental en Terapia Ocupacional” coordinado por el maestro Sergio Guzmán Lozano.

  1. Titulo
  2. Introducción o descripción de la propuesta.
  3. Contexto y población.
  4. Justificación y/o fundamentación.
  5. Objetivos
  6. Indicadores de inclusión y efectividad.
  7. Enfoques de la intervención.
  8. Descripción de programas globales y específicos (subprogramas o subactividades)
  9. Diversidad y alternativas.
  10. Temporalidad de las intervenciones.
  11. Cronograma de intervención y dinamismo del programa.
  12. Dinamismo del programa.
  13. Estructuración y organización de entornos.
  14. Recursos humanos, materiales y financieros.

Esquematizando una intervención desde Terapia Ocupacional

Hace tiempo en unas jornadas regionales de terapia ocupacional organizadas por el SESCAM me ofrecí a hablar sobre mi particular visión de la terapia ocupacional, y tiempo después, varias personas me han comentado que hubo un cuadro de mi presentación que les sirvió para estructurar aún más su manera de defender e informar nuestra profesión hacia el resto de profesionales.

Este cuadro esta extraído de mis resúmenes de la asignatura “Terapia Ocupacional en salud mental” impartida por Pedro Moruno. Y que a su vez se extrae del libro homónimo escrito por él y por Miguel Ángel Talavera Valverde (director de la Revista Gallega de Terapia Ocupacional)

Este cuadro estructura nuestro trabajo en los siguientes términos:

  • Abordaje.
  • Tipos de intervención.
  • Técnicas.
  • Modalidades y medios.
  • Métodos terapéuticos.

Una estructura de más a menos, centrada en la persona y en las ocupaciones. Si os sirve, bien, sino podéis aportar vuestras “guías” o “trucos” a la hora de estructurar e informar nuestro trabajo directo con personas.

Felicidad y Resiliencia en Terapia Ocupacional

La felicidad, la resiliencia, actividades significativas, ocupaciones, etc. Son conceptos que a los terapeutas ocupacionales no nos han de ser ajenos y tenemos que trabajar con ellos a diario.

Aunque puedan ser conceptos que al ser “trabajados” parece que nos metemos en camisas de once varas, son una cuestión nuclear en la población para la que servimos. A vista de compañeros de otras profesiones pueden vernos como “esos que hablan mucho y hacen poco”, quizás hagamos más que muchos, pero al trabajar con conceptos y con ideas tan poco desarrolladas en nuestro país (España), a veces no llega el resultado deseado inmediato. ¡Y qué decir de los jefes!, menos hablar y más trabajar. Pero nuestro trabajo son las personas y su autonomía e independencia, pero no una autonomía robótica o una independencia alienada, sino una autonomía y una independencia (con el menor apoyo de terceros, como me gusta decir a mi) plena y feliz.

Como ya he comentado, trabajo en salud mental, en viviendas supervisadas, y uno de los casos que más me ha chocado en los últimos años es el de un chaval joven que ha tenido una vida, digámoslo suave… dura, una putada de vida de esas que no todos estaríamos “tan bien” como él está, después de pasar lo que él ha pasado.

Es una persona muy demandante y muy manipuladora, y ha pasado por las manos de muchos terapeutas ocupacionales y uno de mis quebraderos de cabeza es el eterno “si yo esto se hacerlo”, “si he hecho esto”, “si ya lo sé” pero se pasa la vida, eternamente, viviendo en su pasado y en su futuro. Vive el día a día pensando en lo que hará el día siguiente y al día siguiente igual. Cuando intervienes con el siempre achaca toda su “pena” (que no tristeza) al pasado, a todo lo mal que hizo X o Y, o todas las piedras que el camino le ha puesto en su vida.

Hace poco, me regalaron un libro “50 palos y sigo soñando” de Pau Donés, cantante de Jarabe de Palo. Un libro de una persona lo más feliz posible en el momento que le ha tocado vivir y una persona resiliente. Le he hablado de él, la narrativa al poder. Todo lo negro que la personas con la trabajo me ponía sobre la mesa, tenía un pero más grande con una gran claro del libro de Pau Dones, una eterna guerra de entre la pena y la felicidad.

Le hice una pregunta, ¿Por qué no dejas de vivir en el pasado o el futuro y disfrutas del presente? En seguida me dijo todo eso que tiene aprendido, me paso X que es muy duro, me paso Y que es muy duro, se hace esto que es lo que me pedís y no me dejáis hacer aquello que es lo que yo quiero (aunque con los riesgos que acompaña).

Y yo me pregunte… ¿Qué puedo hacer para que sea una persona resiliente y feliz? (sabiendo que su concepto de felicidad es toxico y peligroso)

Como terapeuta ocupacional me planteo varias cuestiones:

  • Intentar darle el mayor grado de autonomía con menor apoyo de terceros. Sigo creyendo que eso de la independencia… como constructo es inviable, ni siquiera para una persona de esas mal llamadas “normales”.
  • Cuando planteamos intervenciones de corto promotor, preventivo, restablecimiento, etc… ¿tenemos en cuenta la alineación de las personas?
  • Dentro de un marco asociativo / fundación / centro de día, etc… ¿Debemos tener un montón de actividades porque son “buenas para X o buenas para Y”?, ¿Se imponen?, ¿Se eligen?
  • Dentro del famoso proyecto de vida, ¿tenemos en cuenta la felicidad?
  • ¿Potenciamos aspectos resilientes de las personas?, ¿O tapamos los hitos sufridos en épocas “agudas”?
  • Dentro de la atención en modelos centrados en la persona, modelos recuperadores, rehabilitadores, etc… ¿Basamos la intervención en “yo soy el experto y esto es lo que hay o esto otro” (y de ahí tú eliges) o realmente centramos nuestra mirada en esas “ocupaciones significativas” que tiene/quiere la persona?

Bueno…. Otra paja mental más que me surge del día a día. Lo quiero compartir y criticar con vosotros. Como os digo, me cuestiono mi práctica y la de mis coetáneos para asi poder mejorarla, aunque a veces caiga en errores que nadie ve o valora (como errores) siempre creo que esto tiene un sentido final. En definitiva, la felicidad máxima posible en el momento X determinado de las personas con las que trabajamos.

Terapia Ocupacional y Recuperación, ¿es posible?

En la terapia ocupacional en salud mental siempre se suele formar en base a preceptos biomédicos sobre psiquiatría y psicopatología. En muchos de sus aspectos es un eje necesario de conocimiento para saber cómo abordar el trabajo diario con personas con este tipo de problemas.

En mi sentido, en la formación universitaria en la UCLM (Universidad de Castilla la Mancha) siempre he recibido formación sobre X campos de trabajo y, posteriormente, la asignatura correspondiente en terapia ocupacional.

Ejemplos:

  • Patología Medico Quirúrgica I, II y III (tres asignaturas….), después de esto, una asignatura sobre “Terapia Ocupacional en disfunciones físicas”
  • Geriatría y gerontología, después… Terapia ocupacional en geriatría.
  • Las patologías del punto 1, con su sección correspondiente en la infancia, y después… Terapia Ocupacional en la Infancia.
  • Psiquiatría y Psicopatología… para complementarlo con Terapia Ocupacional en salud mental y Terapia ocupacional sociosomunitaria.

Cinco grandes campos donde trabajamos con las personas, cinco campos soslayados a una visión biomédica del ser humano, como refuerzo necesario al tratamiento posterior del terapeuta ocupacional.

Hablo sobre terapia ocupacional, pero este tipo de formación también la reciben muchos universitarios en profesiones más sociales que sanitarias.

Quiero decir, ejemplificando de nuevo, cual es el primer mantra que recibís sobre la intervención con personas diagnosticadas de enfermedad mental. En mi contexto más próximo, primero adherencia al tratamiento, y segundo conciencia de enfermedad.

Por suerte, muchos de los profesionales, sobre todos los jóvenes y de corrientes humanistas como la revolución delirante, se están cuestionando este tipo de mantras. En nuestro sentido, la terapia ocupacional, necesitamos cuestionarnos varios aspectos.

  • ¿Cómo afecta la medicación a las personas con enfermedad mental?
  • ¿Podemos anteponer síntomas negativos a positivos por ser menos “disruptivos”?
  • ¿Tenemos en cuenta a las personas en sus procesos rehabilitadores/farmacológicos?
  • ¿Tenemos derecho a imponer por ley o por el bien individual/común decisiones personales e intransferibles a las personas diagnosticadas de enfermedad mental?
  • ¿Qué separa la normalidad de la anormalidad?, ¿Todos hacemos y pensamos iguales?
  • ¿Respetamos los derechos humanos en nuestras intervenciones?
  • Si aceptamos “diversas funciones” en otros campos de trabajo, ¿Por qué no trabajamos en base a una función mental diversa?
  • ¿Ha de imperar el tratamiento farmacológico sobre tratamientos recuperadores y/o comunitarios?
  • El binomio entorno/contexto, ¿debe ser trabajado desde terapeutas ocupacionales para luchar por la prevención, promoción, restablecimiento de salud mental?
  • ¿Tenemos la formación suficiente para lidiar con estas ideas?
  • ¿Tenemos ganas de lidiar con estas ideas?
  • En el sentido de mi trabajo, ¿Por qué la responsabilidad de los procesos de recuperación recae sobre profesionales (médicos, psiquiatras) que ven al paciente no más de dos/tres veces al año, media hora como mucho por consulta?

Como contaba antes, toda esta corriente recuperadora, humanista crece cada vez más, gracias a la concepción del hombre como un todo en su contexto. Como diría Ortega y Gasset, “yo soy yo y mis circunstancias”

¿Cómo enmarcáis vuestro trabajo diario?, ¿Veis personas o conjunto de síntomas?, ¿Seres humanos o enfermedades?, ¿Vecinos, amigos, familia o máquinas?

Para todo esto, hace tiempo solicité en mi Facebook personal material sobre recuperación y enfermedad mental y os cuelgo aquí varias de las cosas que conseguí y otras cuantas que ya tenía.

Ánimo y al lio

[VUELVO] Lucha de gigantes

Caminos y senderos en la vida hay millones, y en esto de la terapia ocupacional a veces hay que andar y desandar, como está tan de moda ahora en la intervención con salud mental, toca recuperarse y mirar siempre hacia adelante.

Como habréis notado muchos, llevo bastante tiempo off, desde que acabó mi periodo universitario (2013/2014) varios han sido los intentos de retomar el terapeuta electrónico y el remar a contracorriente para llevar a buen puerto un proyecto que inicie con ilusión y ganas, y gracias al cual, a día de hoy, tengo el trabajo que tengo.

La vida, como dice mi querido Quique Gónzalez, te lleva por caminos raros y a mí, en estos tres años de experiencia laboral me ha dado muchos dolores de cabeza ocupacionales (acuño el término) y también he tenido muchos quebraderos personales que me han impedido sacar tiempo y huir de la procrastinación más propia del trabajador de 30 años de trayectoria / padre de familia / currito / desmotivado.

Dos factores intervienen en estos sucesos, mi lucha de gigantes particular, y os los dejo aquí a modo reflexión que os puede servir o no, pero como TO lucho por la prevención, promoción, mantenimiento de la salud con un estado de autonomía positivo, en este sentido el vuestro:

  1. El primero de ellos son los cuentos de Disney y el porno. Como bien explica Pau Donés en su “50 palos y sigo soñando” nos venden la vida amorosa como un cuento de Disney hasta los 13-14 y de ahí en adelante descubrimos su antagonista, el porno sin tapujos, y entre medias nos quedamos sin amor. Pues lo mismo, con la Terapia Ocupacional, en la universidad nos dan amor del bueno, nos cuidan, nos dicen lo bonito que es y cómo valemos para ello, pero tristemente, no nos dicen cómo “ejecutarlo”, la idea es cojonuda en formato y forma, pero en la práctica… cojeamos y como cojeamos nos dejamos llevar por el fango más fangoso de la práctica, el día a día, ese “porno duro”, que nos mete en un bucle de no cuestionarnos y hacer por hacer, entre medias, nos cuestionamos internamente muchas cosas que, como en el sexo, nos da miedo preguntar o exteriorizar por el que dirán. ¡¡SOMOS TERAPEUTAS OCUPACIONALES!! ¿CÓMO OSAS CUESTIONAR NUESTRA PROFESIÓN? (esto lo escuche hace poco, ¿eh?) Pues si…. Hay que darle una vueltecita a todo o que hacemos, huir de Disney y de Brazzers y meternos en la materia del día a día y decir lo que hacemos sin tapujos, miedos o sensaciones de que lo que hacemos no es lo que esta “correcto”. Tenemos que ser críticos y científicos, pero sobre todo HUMANOS. Trabajamos con PERSONAS que respiran, siente y padecen como todos nosotros y no estamos en un trono de hierro, ya sabemos que en ese trono…. Puedes perder la cabeza.

Yo, inocente, vivía en mi Disney particular en la carrera y la vida laboral, es lo que es, un compendio de días que se acumulan y que muchas veces te hacen perder el objetivo de tu profesión, muchos se pierden y se dejan llevar por esa “comodidad” yo me reniego y me cuestiono y lo paso mal. Mi consejo… pasarlo mal, no seáis como el rebaño, cuestionar (con respeto) y cuestionarios vuestras intervenciones, leer y tirar adelante con vuestro quehacer, darle sentido y palabra y al final del día, os sentiréis cojonudamente bien.

  1. La vida, es una putada, no es que sea un nihilista en esta nueva etapa de El terapeuta electrónico, sino que como he dicho antes, el día a día en formación es muy bonito, pero la vida no se basa en “olvido y morfina”/disney sino en enfrentarla y madurar con sus enseñanzas, y tristemente, a esta mi generación (millennials), esa que está entrando en el mercado laboral, nos han criado muy agustito, con mucho confort y nos cuesta mirarnos más allá de nosotros, entonar “meas culpas” y ver la vida como un terreno algo fangoso que te da a días una de cal y a días una de arena. Os recomiendo echarle un vistazo a este Manual de Ejercicios de Psicología Positiva Aplicada, si vais a trabajar en esto, necesitáis estrategias y trucos para miraros, analizarlos, cambiarios y sobre todo, quereros.

Y si, de esto irá la nueva etapa del terapeuta electrónico, intentaré ser sincero conmigo mismo y ser sincero con vosotros, os contaré mi día a día en la profesión, con respeto y cariño (sin contar ataques de ira).

Dicho sea, y aludiendo al nombre que acuña el blog, intentaré ser también electrónico (aka, tecnológico) y dejaros herramientas que como Terapeutas Ocupacionales, os puedan servir en vuestro día a día profesional y laboral.

También hablaré un poco de salud mental, el campo donde curro con mis días más y mis días menos. En este sentido, trabajo en una asociación de personas con enfermedad mental e intervenimos muchas áreas (más o menos afianzadas) como son los programas residenciales (en todos los niveles de supervisión), atención a familias, sensibilización, ocio, empleo y diseño y gestión de proyectos sociales, por lo que si necesitáis algo de eso…  me tenéis en Pedro.Loarte@afaus.es

Y para terminar, como siempre, agradecer (que es como un abrazo digital) a todos aquellos que siempre estáis ahí, de una manera u otra. Se os quiere.

Terapia Ocupacional basada en la justicia ocupacional y la ciencia de la ocupación (Mariel Pellegrini, Toledo 2016)

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El pasado 4 de Marzo, y a lo largo de fin de semana del 5 y 6, tuve el placer de conocer a Mariel Pellegrini, terapeuta ocupacional argentina de renombre y cualificación en este lado del charco (España). La oportunidad fue brindada por el Colegio de Terapeutas Ocupacionales de Castilla la Mancha (COFTO-CLM). Esta idílica mezcla para terapeutas ocupacionales activos tuvo lugar en el Castillo de San Servando en Toledo capital.

El curso que impartió llevaba como nombre “Terapia Ocupacional basada en la justicia ocupacional y la ciencia de la ocupación”. Si cierto es que el término de justicia ocupacional me sonaba tras la realización de trabajo fin de grado en 2013 con el amparo del “Enabling Occupation II: Advancing an Occupational Therapy Vision for Health,Well-being, & Justice through Occupation” de la Asociación Canadiense de Terapeutas Ocupacionales, cierto también es que el término “Ciencia de la Ocupación” es una corriente que me pillaba algo despistado ya que como a muchos nos pasará, el auge de esta corriente viene empujada desde sectores latinos y americanos de la profesión y, poco a poco, va calando en nuestras raíces.

De cara a dar algunas pinceladas de lo enseñado por Mariel Pellegrini, la ciencia de la ocupación tiene como misiónla búsqueda de elementos teóricos y filosóficos que validen y sustenten las acciones de Terapia Ocupacional” se encarga de estudiar al ser humano como un ser ocupacional, analizando la forma, función y significado de las ocupaciones, lo cual facilita comprender al hombre y su relación con las actividades en relación al cómo/que las selecciona, elige y desempeña.

En resumen:

“La ciencia de la ocupación realiza un estudio metódico del comportamiento humano, cuya meta es desarrollar una base sistemática que describa y sustente la participación en ocupaciones, por medio del análisis de la forma, función y significado de la ocupación. Enfatiza la función crítica que juegan las ocupaciones, al influir en la salud y bienestar” (Pellegrini, 2007)

De cara a validar dicha estructura de ciencia, se establecen unos postulados básicos que os enumero a continuación:

  • Comprometerse en la realización de ocupaciones significativas es esencial para la salud de la persona.
  • La relación entre la ocupación y la narrativa de la persona da forma a la identidad ocupacional.
  • El análisis de la relación entre la narrativa y la ocupación con significado facilita poder comprender el mundo y a nosotros mismos.
  • Los seres humanos construyen su identidad ocupacional según ellos van comprometiéndose en ocupaciones significativas y satisfactorias
  • Los individuos tienen derecho a la existencia significativa.
  • Los seres humanos están más cercanos a su verdadero ser cuando se comprometen en ocupaciones significativas y satisfactorias.

Por último, en esta parte de ciencia de la ocupación nos expuso de manera magistral el nuevo enfoque de la ocupación de vuelta al paradigma principal y contemporáneo de los terapeutas ocupacionales.

Los valores que subyacen a esta ocupación son:

  • Según Yerxa, lo que se percibe como intrínsecamente bueno o deseable.
  • Se reflejan durante el desempeño, como una persona se organiza el día a día, que tiempo dedica a la familia, descanso, etc. Reflejan parte de esos valores.
  • La ciencia de la ocupación, considera algunos valores que se ven reflejados y diferencian la intervención del terapeuta ocupacional, estos consideran el potencial, la facilitación y el fortalecimiento de los aspectos fundamentales de individuo. Esto se refleja cuando vemos a la persona unificada y destacamos su potencial.
  • Debemos describir comportamientos para crear identidad ocupacional.

Por todo lo anterior, el terapeuta ocupacional debe:

  1. Tener valores firmes y claros en su intervención.
  2. Reconocer la fortaleza de su profesión en la utilización de las ocupaciones.
  3. Desarrollar el conocimiento sobre las ocupaciones desde una visión integral y holista.
  4. Para fortalecer su identidad profesional y así poder discriminarse de otras disciplinas.
  5. Los valores y creencias son conceptos intrínsecos que subyacen en la profesión y en la interacción profesional.

El significado personal y social.

  • El eje central del razonamiento clínico es que las ocupaciones significativas poseen un poder potencial de trasformación y tienen lugar en diferentes ambientes o contextos, los cuales tienen dimensiones sociales, materiales, espirituales,….
  • Las historias ocupacionales de las personas deben facilitar al profesional el poder considerarlos como protagonistas de la trama social.
  • El terapeuta ocupacional en su intervención debe de proveer oportunidades para que los individuos trabajen, planifiquen, creen, aprendan a utilizar materiales y herramientas y que obtengan placer en el logro.
  • Las personas nacen con una naturaleza ocupacional, que impulsa la necesidad de ocuparse y construir así su identidad ocupacional.
  • La naturaleza ocupacional del ser humano está en el corazón mismo de las creencias filosóficas de la Terapia ocupacional.
  • Es una necesidad fundamental dirigida hacia la acción.
  • El ser humano satisface su necesidad a través del hacer.
  • Si esta necesidad no se satisface, la salud física y mental se puede ver afectada.

Desempeño ocupacional y significado.

  • Amplia el significado de la ocupación y este tiene solo lugar dentro del contexto de la vida diaria de cada persona.
  • La ciencia de la ocupación ubica al individuo como autor de su propia historia.
  • Las personas hacen elecciones de ocupaciones, las cuales comprometen sus días y al hacer esto, se desarrolla su identidad ocupacional y se constituyen en seres ocupacionales.

Para cerrar esta parte de la ciencia ocupacional, terminamos con varias ideas volcadas a través de la visión de terapia ocupacional (desde este paradigma) que es el punto “más crítico” que puede salir del argumento de Mariel Pellegrini ya que, aunque estoy de acuerdo con ella en el 99% de todo lo que la escuche, esta parte es muy enrevesada para la eterna pelea del “bien contra el mal” de los terapeutas ocupacionales sobre si trabajamos con ocupación (global) o con la función (especifico). Por lo tanto, la visión de terapia ocupacional:

  • Centrada en la ocupación.
  • Centrada en el cliente (persona, grupo, población)…
  • Basada en la evidencia.

Hasta aquí, nos quedan clarificado los postulados necesarios de la interacción positiva entre la terapia ocupacional y la ciencia de la ocupación, como eje vertebrador de las intervenciones de los Terapeutas Ocupacionales.

El curso, dentro de los materiales propios, incluía una parte desarrollada sobre el Marco de Trabajo de la AOTA, 2014 que intentare explicar en otro artículo.

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Ahora nos centraremos en el segundo concepto del título del curso, “Justicia Ocupacional”:

Este concepto del cual nos estamos inundando los terapeutas ocupacionales españoles nació a mediados de los 90 en la búsqueda de fundamentos ocupacionales de la existencia humana. Dentro de sus principios están la atribución de poder y justicia a las personas y de centrar la practica en el cliente. Relaciona la justicia con la salud relacionada de manera inseparable con la actividad con propósito. Busca en resumen la facilitación del poder (no como ejecutor sino como libertad) a través de la ocupación.

Para poder hablar de Justicia Ocupacional hay que hacer un receso en relación a la contra, las injusticias ocupacionales, las cuales comienzan cuando las sociedades toleran la privación, marginación social, desequilibrio ocupacional, etc. Y son experimentadas a través de actividades cotidianas, situaciones de estrés no resueltas en individuos, grupos, sociedades…

Wilcock enumera los puntos esenciales para establecer un diagnóstico de riesgo ocupacional.

  • Desequilibrio ocupacional: falta de balance entre ocupaciones.
  • Depravación ocupacional: limitaciones o circunstancias que no permiten que la persona adquiera, utilice o disfrute de la actividad. (p.e.: aislamiento, discapacidad, falta de trasporte, pobreza, etc.)
  • Alienación ocupacional: falta de satisfacción de una actividad (por estresante, aburrida, no significativa, etc.)

Relacionado con todo esto, encontramos la definición de Edwars sobre el concepto de, la cual calidad de vida enuncia como “tener igualdad de oportunidades en el acceso a recursos y la capacidad para funcionar autónomamente”. Así mismo, el  hacer provee a la persona de logro, imagen realista, organización temporal y autorrealización.

Haciendo un resumen de lo comentado en este punto se puede decir que la justicia ocupacional interviene sobre:

  • Igualdad de oportunidades y recursos para permitir a los individuos involucrarse en ocupaciones significativas.
  • Ocupación significativa que permite la expresión de capacidades y espiritualidad personal y conectarse con las comunidades para transformarlas y transformarnos.
  • De manera complementaria con la justicia social.

Los principios de la justicia ocupacional se enumeran de la siguiente manera:

  • Aceptación de los derechos, responsabilidades y libertades de facilitación.
  • Concepto de inclusión vs. Concepto de integración.
  • Destaca la elección como la aceptación de oportunidades y recursos que facilita expandir la elección de ocupaciones.
  • En base a la Convención Internacional sobre las Personas con Discapacidad.

La palabra justicia está relacionada con política y sociedad, pese a las dificultades de enfocar la necesidad desde la terapia ocupacional, tenemos que relacionar nuestro trabajo sobre contextos y entornos, en los que la política, lo comunitario y social están inmersos, para poder diagnosticar la existencia o no de la justicia ocupacional en relación a las provisión o facilitación de oportunidades y los recursos necesarios para la participación ocupacional suficiente para satisfacer las necesidades personales y la plena ciudadanía (Townsend y Christiansen, 2004)

Por lo tanto necesitamos una sociedad inclusiva y un trabajo desde terapia ocupacional con justicia para:

  • Experimentar el significado y el enriquecimiento en el desempeño de nuestras ocupaciones.
  • Participar en una serie de ocupaciones que colaboren en obtener salud e inclusión social.
  • Elegir y compartir la toma de decisiones de la vida cotidiana.
  • Recibir iguales privilegios para participar en diferentes ocupaciones.

Para terminar el desarrollo de lo comentado por Mariel Pellegrini finalizo con su enumeración de ítems para identificar el trabajo de terapia ocupacional desde el marco de justicia ocupacional:

  • Identificar ocupaciones significativas.
  • Participar en ocupaciones con propósito.
  • Acceder a los recursos comunitarios.
  • Facilitar la inclusión social (y diferenciarla de la integración)
  • Ejercer la ciudadanía plena.
  • Desarrollar la identidad ocupacional.
  • Desarrollar roles ocupaciones.
  • Incrementar la autorrealización.
  • Hacer cosas que las personas valoren y disfruten.
  • Modificar el entorno para prevenir alienación y deprivación.

A modo de conclusión y aunque ha sido solo el desarrollo de dos términos centrales del curso, quiero agradecer a Mariel Pellegrini desde este humilde espacio, la posibilidad, que nos dio a las 23 personas que participamos en el curso, de aprender con ella en este viaje llamado vida y terapia ocupacional.

A nivel personal el curso me ha servido para reafirmar mi situación como terapeuta ocupacional y reivindicar la misma desde una posición firme y segura desde mi trabajo diario y el de mis compañeras y compañeros, además de darme una motivación y una cantidad inmensa de posibles intervenciones y reflexiones en mi práctica diaria. Además, me he llevado nuevos compañeros en este viaje y he afianzado antiguos ganados previamente, ¡¡GRACIAS A TODOS!

Espero que os haya servido de algo este largo post, si habéis llegado aquí muchas gracias por leer y compartir.

Como BSO de la entrada…

Marco de trabajo de la AOTA, marcos de referencia y modelos de práctica: implicaciones para el desempeño diario del terapeuta ocupacional

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En noviembre/diciembre de 2015 se fraguaron desde el SESCAM lo que iban a ser las V Jornadas Regionales de Terapia Ocupacional en Salud Mental. Una vez más Jorge Arenas, presidente del COFTO-CLM y TO en el Hospital de Día de Talavera de la Reina, tomó la batuta para intentar organizar a los terapeutas ocupacionales que trabajamos en salud mental para darle sentido y forma a estas jornadas que tan buenos recuerdos me traen. Tras un silencio digno del colectivo de Terapeutas Ocupacionales, fiel reflejo de la profesión a nivel nacional, solo unos cuantos saltamos con argumentos para pedir formación y en el caso de darse pie a, darla.

Yo plantee dos opciones que puedo entender o dominar, por un lado plantear un caso clínico en salud mental (la fácil) y por otro lado intentar plantear reflexiones sobre las implicaciones de Marcos y Modelos en la intervención diaria de los terapeutas ocupacionales.

Finalmente, tras varios días de espera, me encomendaron junto a Cecilia Gracia, plantear la siguiente mesa redonda “Marco de trabajo de la AOTA, Marcos de Referencia y Modelos de Práctica: implicaciones para el desempeño diario del terapeuta ocupacional”

Al cuestionarme sobre la necesidad de la teoría, me fui a los libros que tanto dolor de cabeza me dieron en la universidad y encontré varias justificaciones que a mí me valían como buenas:

  • Permite la organización del conocimiento. Necesitamos una base conceptual que interprete, defina, explique y organice los conocimientos que SUSTENTAN el ejercicio profesional.
  • Aporta CONSENSO, UNIDAD E IDENTIDAD PROFESIONAL.
  • Constituye un soporte de la metodología, que permite contrastar de manera empírica las creencias, hipótesis y valores subyacentes a la profesión.
  • Justifica socialmente, a través del desarrollo y la validación de nuestra metodología, el ejercicio profesional.

De esta primera parte sencilla me surgió una duda o reflexión que aún estoy en pro de contestar:

¿POSEEMOS LOS TERAPEUTAS OCUPACIONALES CONSENSO, UNIDAD E IDENTIDAD PROFESIONAL?

¿Os acordáis del movimiento que empezó con las asociaciones y colegios de #UnionTO?, ¿Es una herramienta para calmar nuestra conciencia o realmente sirvió como unión de terapeutas para dar a conocer nuestra profesión desde la base?

¿CÓMO NOS RELACIONAMOS CON OTRAS PROFESIONES Y CÓMO NOS VINCULAMOS CON LA SOCIEDAD?

Pregunta y reflexión aún en proceso derivado de lo anterior.

Ahora bien… la teoría, además de dar esa estructura que tanto nos hace falta y sustenta cualquier profesión, también tiene sus cantos rodados, las limitaciones propiamente dichas.

  • El conocimiento de estos aspectos no nos posibilita tener maneras de actuar o maneras de hacer nuestra profesión. Son guías que ayudan a organizar la práctica, pero no la dictan.
  • Aunar la complejidad del campo de acción de la terapia ocupacional con la ingente cantidad de referencias teóricas aplicables a nuestro día a día.
  • El excesivo empeño en enfatizar la teoría puede ir en detrimento de la gestión de abordajes prácticos para nuestras intervenciones.
  • La corriente actual de actuación es soslayar la necesidad de aplicar marcos y modelos conceptuales y de práctica en pro del desarrollo de las habilidades prácticas y del ejercicio y experiencia profesional.
  • Inseguridad profesional.

Tras buscar y rebuscar en libros, me surgió la duda de en qué momento estoy y de si lo que ha de haber está dentro de mi ejercicio diario, en el de mis compañeros de trabajo y de profesión, cada uno dentro de un momento vital y profesional particular.

Rascando la mente, llegue a la conclusión de que aunque debiera, no tengo la formación suficiente en marcos teóricos, modelos de práctica o la tan famosa y en auge ciencia de la ocupación. Al no tenerla, mi praxis diaria báscula como quien da palos de ciego intentando darle un sentido a lo que las exigencias que mi entidad y mi comunidad me impone.

¿Me baso más en una condición humanista?, ¿O conductual? (trabajo en salud mental, en otros campos habrían muchos más abanicos), ¿Son compatibles ambas?, ¿Cómo aplico un modelo de práctica?, ¿Quién tiene la chuleta o instrucción de cómo hacerlo?, ¿Quién usa modelos?, ¿Puedo ir de la concepción de la TO del MOHO a la del Canadiense?, ¿La AOTA que carajos es?, ¿Cómo lo concibe mi profesión?, ¿Qué hago con esta persona que tengo dentro de la comunidad esperando a que facilite su desempeño?, ¿Le refuerzo?, ¿Le empodero?, ¿Puedo hacer todo a la vez?

Un mar de dudas que solo podía ser resuelta con unos cuantos minutos de desarrollo en google docs y la buena voluntad de mis compañeros al contestar una encuesta con unas preguntas básicas:

  • Sexo.
  • Edad.
  • Universidad donde estudió TO.
  • Campo donde trabajas.
  • Tipo de dispositivo.
  • ¿Crees que tienes formación suficiente en marcos teóricos y modelos de práctica?
  • ¿Qué reforzarías en tu formación teórica/práctica?
  • ¿En qué marco teórico o modelo teórico basas tu intervención diaria?
  • ¿En qué modelo de prácticas te basas para intervenir en tu trabajo diario?
  • ¿Realizarías algún curso de formación teórica/práctica sobre modelos propios?

Me fije más en las que subrayé, pero creo que el ejercicio necesario, de congruencia, es que vosotros veáis los resultados que os adjunto y podáis decirme que valoráis de los mismos. Son 87 respuestas de 87 TOs algunas con sentido, otras con sentido aparente y otras sin sentido alguno.

Sé que puede ser un harakiri ocupacional ya que las contestaciones no suelen ser un común en el espacio de la TO y menos aún si es virtual, aunque de más facilidades.

¿Qué pensáis de nuestra formación?, ¿Creéis que sabemos justificar nuestro trabajo?, Si tanto NO se muestra, ¿Por qué nos quedamos sentados mirando?

Aquí os dejo el enlace al cuestionario que os volqué hace un mes en las redes sociales del TOelectronico

La comunicación que hice tenía esta parte de preguntas, que recibieron en mayor o menor medida, respuestas que a un servidor no contentaron al 100% aunque sí que me permitió dibujar un momento actual bastante extraño en cuanto a nuestra base teórico/práctica.

Como herramienta para entender y comprender estas cuestiones, reflexiones y preguntas varias, os dejo el link con el monografico Terapia Ocupacional y Ocupacion: de la definicion a la praxis profesional de la Revista TOG

Fronteras y despedidas

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Retomo el blog en una nueva comunidad, wordpress, en vez del antiguo blogger y lo retomo, con un año mediante, casi dos de abandono en pro de un homenaje especial.

Cuando uno está en la carrera de Terapia Ocupacional, a todos nos cuentan cómo establecer una relación terapéutica, como ser profesionales y cómo lidiar con los sentimientos que te generan las relaciones que estableces con las personas que a diario viven contigo en la frontera entre tu vida profesional y personal.

Lo malo, sin un entrecomillado necesario, es que no te enseñan a lidiar con las personas que la cruzan, dándote una mirada distinta al mundo que creías como único, y en lo que en esta ocasión procede… no te enseñan tampoco a lidiar con la perdida, definitiva, de una persona con la que has trabajado día y noche.

Sabía que llegaría, ya me había rozado algún fallecimiento de algún socio de la asociación donde trabajo, pero esta vez me dio fuerte, se fue José C., una de las personas más buenas y nobles que he conocido en mi corta trayectoria profesional, con sus problemas, como todos los tenemos, y con sus virtudes. Nos dejó el pasado viernes día 4 con solo 38 años de edad.

Su trayectoria en la red de salud mental y su capacidad de mejoría en los años que estuvo dentro de dicha red lo hacían un caso excepcional y especial se mirara por donde se mirara. Tuve la suerte de trabajar con él y para el en una vivienda supervisada desde hace algo más de un año y aunque vi parte de sus buenos momentos, me tocó vivir los años feos de su decaimiento, y no por problemas de salud mental, sino por una enfermedad a la que declare odio eterno hace tiempo, la EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica).

Muchas fueron las horas de hospital que pase con él, tendré el grato recuerdo de estando de guardia en la nochevieja de 2014/2015 se me atragantaron las uvas teniendo que pasarme toda la noche en urgencias con él por una crisis respiratoria. Muchos fueron los paseos, acompañamientos y charlas sobre diversos temas de la vida que sin saberlo, ahora cobran un sentido y un carácter especial. Me toco muchas veces quitarme las gafas de terapeuta ocupacional y actuar más con corazón que con manual.

Aunque de primeras, tras conocer la noticia, tuve la extraña sensación de derrota y de no haber conseguido “el resultado positivo deseado tras mi “””intervención”” ”, me di cuenta que medir, en estos derroteros, tiende a ser una pérdida de tiempo. El trabajo, en este sentido, se hace en base a lo que uno tiene en la mochila aprendido y en los pies caminados, pero nadie nos puede exigir la perfección, ni siquiera nosotros mismos, porque tristemente, en estos campos de trabajo no se mide en positivo o en negativo, se mide en los momentos que puedes decir que has aportado algo a alguien en su vida.

Quiero hacer mención a la gente de los diferentes recursos de Guadalajara que andan junto a mí en esa “frontera” figurada y que en ese viernes 4, en la lejanía o en la cercanía, nos unimos para despedir a José.

Esta entrada no tendría mucho sentido sino es contextualizada, y es útil de cara a paliar ese dolor que todos sentimos con la primera muerte y también quiero que sirva como homenaje a una gran persona que nos dejó demasiado pronto para irse a pasear a otras fronteras donde fumar no mate y la vida no pase tan rápido.

Hasta siempre José C.

"Los que se quedan" un documental sobre Salud Mental en tiempos de crisis

El sufrimiento de las personas en paro, la des-ocupación en manos de acciones (anti) politicas. Salud Mental en tiempos de crisis, como deshacer el dolor y hacer la ocupacion. Reflexiones necesarias a traves de un duro y a la par estupendo documental titulado «Los que se quedan». Una mini clase de «Terapia Ocupacional Sociocomunitaria, sin querer.

Los que se quedan: el impacto de la crisis en la salud mental de la población española’ es un documental dirigido por Gabriel Pecot, Olmo Calvo y Eva Filgueria, producido de manera independiente y financiado por crowdfunding.
La crisis económica ha modificado la vida a muchas personas. El desempleo, el pago de la hipoteca y los desahucios han generado un profundo malestar emocional que se ha traducido en un incremento de los casos de depresión y ansiedad en España.
Trastornos que en algunos casos pueden llegar al punto de desencadenar una trágica muerte por suicidio, hecho que no solo involucra a la víctima, sino que marca también profundamente a su entorno.
Un tema tabú.
Rodado entre Londres, Madrid y Barcelona, “Los que se quedan” aborda de manera integral este problema de salud publica a través del trabajo y la opinión autorizada de investigadores nacionales y extranjeros, y la voz de quienes han perdido a familiares y amigos en estas circunstancias.
Visita el proyecto completo en la web del documental: losquesequedan.es