Claves clínicas y humanas para evaluar la sedestación y movilidad en personas con discapacidad (I)

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Parte 1: El punto de partida siempre es la persona

Hablar de sillas de ruedas es hablar de libertad. De límites que se negocian con inteligencia, y de cuerpos que buscan moverse, habitar, existir. Sin embargo, para que una silla de ruedas sea realmente una herramienta de participación y autonomía —y no un obstáculo o una fuente de dolor— necesitamos algo más que buena voluntad: necesitamos evaluación clínica precisa, criterio técnico y escucha activa. Mucha escucha activa.

¿Qué entendemos por evaluación de sedestación y movilidad?

Una evaluación de sedestación y movilidad es un proceso clínico completo en el que se analizan las capacidades, necesidades y riesgos de una persona que necesita utilizar una silla de ruedas o un sistema de apoyo postural. Esta evaluación contempla no solo aspectos físicos y posturales, sino también factores sociales, psicológicos, ambientales y de participación.

Desde la perspectiva clínica, sedestación y movilidad son elementos interdependientes. No podemos hablar de uno sin el otro: una mala sedestación puede impedir la movilidad, y una movilidad inadecuada puede derivar en posturas dañinas o en lesiones por presión. Por tanto, el objetivo no es solo “poner a alguien en una silla”, sino entender cómo esa persona se moverá, vivirá, trabajará o estudiará desde ella.

Las 4 etapas clave de la provisión de una silla de ruedas (según la OMS)

La Organización Mundial de la Salud (2023) resume el proceso de provisión de sillas de ruedas en cuatro pasos esenciales:

  1. Selección: Incluye la evaluación personalizada y la elección del dispositivo adecuado. No existen soluciones estándar. Cada cuerpo, cada vida, necesita una respuesta única.
  2. Ajuste (fitting): Es el ensamblaje y configuración del sistema para que ofrezca el mejor soporte postural, funcionalidad y confort.
  3. Entrenamiento: Abarca tanto al usuario como a quienes lo asisten. Instrucción en habilidades de manejo, transferencias, mantenimiento y estrategias de posicionamiento.
  4. Seguimiento: Revisión periódica y resolución de problemas. La silla de ruedas debe seguir respondiendo a los cambios en la vida y en el cuerpo de la persona.

Estas etapas no siempre son lineales. A menudo, como en un rompecabezas, hay que retroceder un paso, ajustar una pieza, observar una nueva variable. Pero lo esencial es tener la imagen completa siempre en mente: el bienestar y la funcionalidad del usuario.

La entrevista clínica: empezar por preguntar (y escuchar)

Un error frecuente en los procesos de evaluación es comenzar observando sin preguntar. Pero si queremos conocer realmente a la persona, necesitamos abrir un espacio de diálogo sincero. La entrevista clínica es una herramienta terapéutica en sí misma. Nos permite entender no solo lo que físicamente puede o no puede hacer una persona, sino cómo vive su movilidad, qué desea cambiar, qué teme, qué espera.

Algunas preguntas clave que nunca deberían faltar en una evaluación:

  • ¿Cuál es tu condición de salud principal y cómo afecta a tu movilidad?
  • ¿Qué sabes sobre tu diagnóstico y su evolución?
  • ¿Cómo te mueves actualmente? ¿Cómo lo hacías hace un año?
  • ¿Qué lugares frecuentas? ¿Tu entorno es accesible?
  • ¿Tienes dolor al sentarte? ¿Notas enrojecimientos o heridas en la piel?
  • ¿Puedes recolocarte solo/a si te deslizas o estás incómodo/a?

Estas preguntas no son meros trámites. Son puertas. Nos ayudan a comprender si estamos ante un caso de movilidad reducida sin alteración postural (una señora mayor con diabetes y fatiga), o si estamos ante situaciones más complejas (con parálisis cerebral y necesidad de soporte postural o lesión medular y riesgo de úlceras por presión).

La entrevista también nos revela aspectos fundamentales sobre la motivación, la aceptación de ayudas, la experiencia previa con dispositivos, y las expectativas del usuario. Porque no es lo mismo quien desea mantener su independencia a toda costa, que quien necesita recuperar un sentido de control sobre su día a día después de un largo ingreso hospitalario.

Categorizar para individualizar: tres niveles de evaluación

La evaluación clínica no es igual para todos. El grado de profundidad dependerá del tipo de necesidades del usuario. En el modelo propuesto por Minkel y Lange (2025), se plantean tres categorías prácticas que ayudan a organizar el proceso:

  1. Evaluación de movilidad solamente: Para personas con equilibrio de tronco preservado, sin riesgo de lesiones cutáneas y con necesidad de desplazamiento (por fatiga, caídas, etc.).
  2. Evaluación de movilidad + soporte postural: Para quienes tienen dificultad para mantenerse sentados sin apoyo, pero no presentan riesgo cutáneo grave.
  3. Evaluación completa (movilidad + postura + integridad cutánea): Para personas con asimetrías pélvicas, lesiones por presión previas o actuales, sensibilidad alterada y necesidad de posturas acomodadas.

Cada categoría implica un nivel distinto de observación y valoración. En la práctica, estas clasificaciones nos permiten distribuir recursos, anticipar necesidades y priorizar intervenciones. Pero siempre —siempre— deben ser entendidas como guías, no como moldes cerrados.

Evaluar no es sólo medir, es observar en contexto

Una evaluación rigurosa incluye la observación directa del movimiento, las transferencias, la postura al estar sentado sin soporte, y la respuesta de la persona ante diferentes estímulos (como el dolor o la incomodidad). Se evalúan componentes como:

  • Equilibrio en sedestación sin apoyo.
  • Capacidad de recolocarse.
  • Rango articular de caderas, rodillas, tobillos.
  • Tono muscular y control del tronco.
  • Integridad de la piel.
  • Respuesta ante distintas configuraciones de silla.

Pero también debemos observar algo más difícil de medir: el ajuste entre el cuerpo, la mente, el entorno y el dispositivo. Por eso es importante salir del consultorio, preguntar por la casa, los trayectos habituales, el vehículo familiar, los lugares de trabajo o estudio.

Una silla que es perfecta en una sala de rehabilitación puede resultar inútil en la casa del usuario si no cabe por la puerta del baño, si no se adapta al coche o si el usuario no logra cargarla en la maleta.

La importancia del mat assessment

Una de las herramientas más potentes, y tristemente más olvidadas (@rubenserrano_TO va por ti), es la evaluación en camilla o mat assessment. Consiste en pedir a la persona que se transfiera fuera de la silla (si es posible), y evaluar su postura en decúbito (supino) y sedestación sin soporte. Esta observación nos permite entender cómo se comporta el cuerpo sin la interferencia de la gravedad o del propio dispositivo.

Durante esta evaluación se valora:

  • El tipo de control de tronco: ¿manos libres, dependiente o de soporte total?
  • El tipo de alineación pélvica: ¿hay inclinaciones, rotaciones o basculaciones?
  • La movilidad articular: ¿hasta qué ángulo puede flexionar las caderas manteniendo la pelvis neutra?
  • La tensión de músculos como los isquiotibiales: ¿afectará a la postura sentada?
  • La posición de los pies: ¿pueden descansar en un reposapiés o requieren ortesis?

Este momento es ideal también para inspeccionar la piel. Un simple vistazo a las tuberosidades isquiáticas, al sacro y a las zonas de apoyo nos puede alertar de lesiones previas o de riesgos inminentes. La piel habla. Hay que aprender a leerla.

Ojete Calor tenía razón: extremismo mal, profesional peor

«Dices que me quieres
Con una fuerza que me hiere
Agapimú»

Aunque arrancamos con un parafraseo de Agapimú, si conoces la versión de Ojete Calor con Ana Belén, conocerás la canción Extremismo mal de Ojete Calor. Imagina de qué vamos a hablar.

Es ese un tema absurdo y brillante a partes iguales, donde todo está llevado al extremo: que si “una mirada mal, ¡extremismo!”, que si “me roza un pensamiento, ¡violencia estructural!”. Todo tiene un filtro emocional desproporcionado, todo es motivo de drama. Y lo mejor: todo se dice con ritmo de verbena y coros de ultrarrealidad.

Pues bien. Quitando el tono electropop y el disfraz humorístico, podríamos decir que hay algo de extremismo mal en la manera en la que, muchas veces, las terapeutas ocupacionales en España reaccionamos ante la crítica. Porque basta que alguien diga “Oye, esto podríamos hacerlo mejor” para que nos abduzca el catenaccio profesional.

Terapia Ocupacional: una profesión con muchas fortalezas… y poco humor para sus defectos

Somos una profesión fuerte, comprometida, sensible, que ha peleado por cada espacio de visibilidad. Pero también somos, a veces, frágiles cuando se trata de escucharnos entre nosotras desde la diferencia. La crítica se percibe como ataque. El matiz como desprecio. La duda como traición.

¿Y sabéis qué? Es agotador. Y no porque no tengamos derecho a enfadarnos —lo tenemos—, sino porque estamos perdiendo una oportunidad enorme de crecer como colectivo.

¿Qué nos pasa con la crítica?

Nos pasa que nos duele. Mucho. Que cuando alguien escribe un artículo, un tuit, un ensayo o un comentario en una reunión diciendo que “esto que hacemos quizás no es tan terapéutico como creemos” se activa un protocolo emocional que bien podría llamarse “Extremismo TO”.

  • Se revisa el currículum del/la que lo dijo: “¿Y esta persona qué ha hecho por la profesión?”
  • Se cuestiona su tono: “Está siendo destructiva, no constructiva”
  • Se responde con frases tipo: “Si tienes una crítica, hazla por las vías establecidas” (spoiler: nadie sabe cuáles son esas vías).
  • Y sobre todo, se pone en duda su amor por la profesión: “Si tanto te duele, ¿por qué no dejas de ejercer?”

Todo esto, claro, sin entrar al fondo del mensaje. Porque lo importante no es si lo que dijo es cierto, útil o necesario. Lo importante es que nos lo dijo sin el emoji de corazón correspondiente.

¿Y si no es solo falta de carácter?

Quizás lo que llamamos baja tolerancia a la crítica no sea un problema de actitud individual. Quizás tenga raíces estructurales. Porque cuando trabajas en una profesión con salarios paupérrimos, sin reconocimiento social, sin colegiación obligatoria, sin sindicatos fuertes que te respalden, y sin formación en gestión o administración de entidades, lo último que te queda es energía emocional para sostener la crítica.

La falta de resiliencia colectiva y la dificultad para encajar miradas incómodas no nacen de la nada. Son la suma de una precariedad histórica, de una lucha constante por demostrar que existimos, de una autoexigencia perpetua que nunca se ve recompensada. Es como un aroma sutil, que no molesta mucho, pero que nunca se va. Lo hueles tú, lo huelo yo. No es insoportable, pero ahí está.

Seguro que tú lo estás haciendo bien. Pero también te reconcome ese runrún a veces. Esa voz que te dice que, a pesar de todo, igual algo no está funcionando como debería. Y cuando alguien lo pone en palabras… duele. No porque sea falso, sino porque da en el centro justo del cansancio.

No somos perfectas (aunque a veces lo parezcamos en redes)

En los últimos años hemos construido una identidad colectiva muy cuidada en redes sociales. Nos apoyamos, nos aplaudimos, compartimos frases inspiradoras y fotos de nuestras sesiones. Y eso no está mal. Pero cuando convertimos el refuerzo positivo en la única forma de comunicarnos, cualquier comentario que no sea “me encanta lo que haces” suena a sabotaje.

Hemos llegado a un punto en el que la crítica no entra en el relato. Como si la Terapia Ocupacional fuese una sucesión infinita de intervenciones maravillosas, sin errores, sin contradicciones, sin zonas grises. Y eso, por muy bonito que quede en Instagram, no es real.

Somos humanas. Nos equivocamos. A veces hacemos cosas que no tienen sentido. O que no están basadas en evidencia. O que simplemente repetimos porque las vimos hacer así hace años. Y necesitamos poder decirlo. Sin miedo. Sin castigo emocional. Sin extremismo mal.

¿Crítica destructiva o amor en forma de incomodidad?

Todo esto viene, en parte, a colación de algunos comentarios y críticas —con o sin intención de desprestigiar— que pueden parecer intentos de callar voces como la mía. Voces que, más allá de querer construir una Terapia Ocupacional de pladur y corchopan, buscan que la profesión sea fuerte, forjada a fuego, con autocrítica y sentido. Porque no se trata de tirar por tirar, sino de empujar desde otro lugar, menos cómodo, pero igual de necesario.

No siempre la crítica va necesariamente seguida de soluciones, se lanza como sonda para tantear emociones y soluciones. A veces, simplemente es un reflejo de hartazgo, una llamada de atención, una grieta por donde se cuela el malestar. No todas las críticas buscan respuestas inmediatas ni esperan que quienes tengan el poder de actuar lo hagan. Pero eso no les quita valor. A veces, decirlo ya es hacer bastante.

La gran mayoría de veces, las críticas que se hacen en nuestro entorno no vienen del odio, ni del ego, ni de la envidia. Vienen del amor a esta profesión. Del deseo de verla crecer. De la frustración de ver cómo se repiten errores. De la impotencia de ver que algunas cosas no cambian. Y de la necesidad —muy legítima— de decirlo en voz alta.

Pero nos lo echan en cara. Que criticar no ayuda. Que criticar es dividir. Que criticar es no valorar lo que ya se hace. Y no. Criticar es cuidar. Porque quien no se siente parte, no pierde tiempo en decir nada.

“Vías establecidas”: la gran ficción profesional

“Si tienes algo que decir, dilo por las vías establecidas”. Esta frase aparece en cuanto alguien se sale del discurso oficial. Pero… ¿alguien sabe realmente cuáles son esas vías?

¿Escribir a un correo que no contesta?
¿Esperar a la próxima asamblea a la que van 12 personas?
¿Rellenar una encuesta que no cambia nada?

Las vías formales a veces no sirven. O no llegan. O no existen realmente. Y cuando la crítica se hace pública, por redes o en un artículo, se considera falta de lealtad. Pero… ¿no será que hemos confundido lealtad con silencio?

El reto: dejar espacio a la crítica, sin dramatismo

Como en la canción de Ojete Calor, no todo es extremismo. No todo lo que incomoda es violencia. No todo lo que cuestiona es enemigo.

Podemos aprender a recibir críticas sin rompernos por dentro. Podemos escuchar sin necesidad de responder con un hilo emocional de Instagram. Podemos entender que tener puntos ciegos no nos hace menos profesionales, sino más humanos.

Y sí, claro que hay críticas malintencionadas. Gente que solo quiere ruido. Pero no es la mayoría. La mayoría simplemente está diciendo: “esto, así, ya no funciona”. Y eso debería encender la curiosidad, no la alarma.

Porque al final…

No necesitamos anuncios de Mr. Wonderful pegados a la bata para recordar que valemos. Lo sabemos. Pero tampoco podemos hacer de cada crítica una agresión. Porque eso solo nos debilita.

La crítica no es enemiga de la profesión. La ausencia de autocrítica sí lo es.

Así que la próxima vez que escuches una opinión incómoda, respira. No hace falta llamar al comité de urgencias emocionales. No hace falta escribir un post de respuesta a modo de vendetta. A lo mejor, solo a lo mejor, esa crítica es una oportunidad.

Y si no… pues como díria Ojete Calor: relájate, princesa. No todo va por ti.

Felicidad y Resiliencia en Terapia Ocupacional

La felicidad, la resiliencia, actividades significativas, ocupaciones, etc. Son conceptos que a los terapeutas ocupacionales no nos han de ser ajenos y tenemos que trabajar con ellos a diario.

Aunque puedan ser conceptos que al ser “trabajados” parece que nos metemos en camisas de once varas, son una cuestión nuclear en la población para la que servimos. A vista de compañeros de otras profesiones pueden vernos como “esos que hablan mucho y hacen poco”, quizás hagamos más que muchos, pero al trabajar con conceptos y con ideas tan poco desarrolladas en nuestro país (España), a veces no llega el resultado deseado inmediato. ¡Y qué decir de los jefes!, menos hablar y más trabajar. Pero nuestro trabajo son las personas y su autonomía e independencia, pero no una autonomía robótica o una independencia alienada, sino una autonomía y una independencia (con el menor apoyo de terceros, como me gusta decir a mi) plena y feliz.

Como ya he comentado, trabajo en salud mental, en viviendas supervisadas, y uno de los casos que más me ha chocado en los últimos años es el de un chaval joven que ha tenido una vida, digámoslo suave… dura, una putada de vida de esas que no todos estaríamos “tan bien” como él está, después de pasar lo que él ha pasado.

Es una persona muy demandante y muy manipuladora, y ha pasado por las manos de muchos terapeutas ocupacionales y uno de mis quebraderos de cabeza es el eterno “si yo esto se hacerlo”, “si he hecho esto”, “si ya lo sé” pero se pasa la vida, eternamente, viviendo en su pasado y en su futuro. Vive el día a día pensando en lo que hará el día siguiente y al día siguiente igual. Cuando intervienes con el siempre achaca toda su “pena” (que no tristeza) al pasado, a todo lo mal que hizo X o Y, o todas las piedras que el camino le ha puesto en su vida.

Hace poco, me regalaron un libro “50 palos y sigo soñando” de Pau Donés, cantante de Jarabe de Palo. Un libro de una persona lo más feliz posible en el momento que le ha tocado vivir y una persona resiliente. Le he hablado de él, la narrativa al poder. Todo lo negro que la personas con la trabajo me ponía sobre la mesa, tenía un pero más grande con una gran claro del libro de Pau Dones, una eterna guerra de entre la pena y la felicidad.

Le hice una pregunta, ¿Por qué no dejas de vivir en el pasado o el futuro y disfrutas del presente? En seguida me dijo todo eso que tiene aprendido, me paso X que es muy duro, me paso Y que es muy duro, se hace esto que es lo que me pedís y no me dejáis hacer aquello que es lo que yo quiero (aunque con los riesgos que acompaña).

Y yo me pregunte… ¿Qué puedo hacer para que sea una persona resiliente y feliz? (sabiendo que su concepto de felicidad es toxico y peligroso)

Como terapeuta ocupacional me planteo varias cuestiones:

  • Intentar darle el mayor grado de autonomía con menor apoyo de terceros. Sigo creyendo que eso de la independencia… como constructo es inviable, ni siquiera para una persona de esas mal llamadas “normales”.
  • Cuando planteamos intervenciones de corto promotor, preventivo, restablecimiento, etc… ¿tenemos en cuenta la alineación de las personas?
  • Dentro de un marco asociativo / fundación / centro de día, etc… ¿Debemos tener un montón de actividades porque son “buenas para X o buenas para Y”?, ¿Se imponen?, ¿Se eligen?
  • Dentro del famoso proyecto de vida, ¿tenemos en cuenta la felicidad?
  • ¿Potenciamos aspectos resilientes de las personas?, ¿O tapamos los hitos sufridos en épocas “agudas”?
  • Dentro de la atención en modelos centrados en la persona, modelos recuperadores, rehabilitadores, etc… ¿Basamos la intervención en “yo soy el experto y esto es lo que hay o esto otro” (y de ahí tú eliges) o realmente centramos nuestra mirada en esas “ocupaciones significativas” que tiene/quiere la persona?

Bueno…. Otra paja mental más que me surge del día a día. Lo quiero compartir y criticar con vosotros. Como os digo, me cuestiono mi práctica y la de mis coetáneos para asi poder mejorarla, aunque a veces caiga en errores que nadie ve o valora (como errores) siempre creo que esto tiene un sentido final. En definitiva, la felicidad máxima posible en el momento X determinado de las personas con las que trabajamos.

Terapia Ocupacional y Recuperación, ¿es posible?

En la terapia ocupacional en salud mental siempre se suele formar en base a preceptos biomédicos sobre psiquiatría y psicopatología. En muchos de sus aspectos es un eje necesario de conocimiento para saber cómo abordar el trabajo diario con personas con este tipo de problemas.

En mi sentido, en la formación universitaria en la UCLM (Universidad de Castilla la Mancha) siempre he recibido formación sobre X campos de trabajo y, posteriormente, la asignatura correspondiente en terapia ocupacional.

Ejemplos:

  • Patología Medico Quirúrgica I, II y III (tres asignaturas….), después de esto, una asignatura sobre “Terapia Ocupacional en disfunciones físicas”
  • Geriatría y gerontología, después… Terapia ocupacional en geriatría.
  • Las patologías del punto 1, con su sección correspondiente en la infancia, y después… Terapia Ocupacional en la Infancia.
  • Psiquiatría y Psicopatología… para complementarlo con Terapia Ocupacional en salud mental y Terapia ocupacional sociosomunitaria.

Cinco grandes campos donde trabajamos con las personas, cinco campos soslayados a una visión biomédica del ser humano, como refuerzo necesario al tratamiento posterior del terapeuta ocupacional.

Hablo sobre terapia ocupacional, pero este tipo de formación también la reciben muchos universitarios en profesiones más sociales que sanitarias.

Quiero decir, ejemplificando de nuevo, cual es el primer mantra que recibís sobre la intervención con personas diagnosticadas de enfermedad mental. En mi contexto más próximo, primero adherencia al tratamiento, y segundo conciencia de enfermedad.

Por suerte, muchos de los profesionales, sobre todos los jóvenes y de corrientes humanistas como la revolución delirante, se están cuestionando este tipo de mantras. En nuestro sentido, la terapia ocupacional, necesitamos cuestionarnos varios aspectos.

  • ¿Cómo afecta la medicación a las personas con enfermedad mental?
  • ¿Podemos anteponer síntomas negativos a positivos por ser menos “disruptivos”?
  • ¿Tenemos en cuenta a las personas en sus procesos rehabilitadores/farmacológicos?
  • ¿Tenemos derecho a imponer por ley o por el bien individual/común decisiones personales e intransferibles a las personas diagnosticadas de enfermedad mental?
  • ¿Qué separa la normalidad de la anormalidad?, ¿Todos hacemos y pensamos iguales?
  • ¿Respetamos los derechos humanos en nuestras intervenciones?
  • Si aceptamos “diversas funciones” en otros campos de trabajo, ¿Por qué no trabajamos en base a una función mental diversa?
  • ¿Ha de imperar el tratamiento farmacológico sobre tratamientos recuperadores y/o comunitarios?
  • El binomio entorno/contexto, ¿debe ser trabajado desde terapeutas ocupacionales para luchar por la prevención, promoción, restablecimiento de salud mental?
  • ¿Tenemos la formación suficiente para lidiar con estas ideas?
  • ¿Tenemos ganas de lidiar con estas ideas?
  • En el sentido de mi trabajo, ¿Por qué la responsabilidad de los procesos de recuperación recae sobre profesionales (médicos, psiquiatras) que ven al paciente no más de dos/tres veces al año, media hora como mucho por consulta?

Como contaba antes, toda esta corriente recuperadora, humanista crece cada vez más, gracias a la concepción del hombre como un todo en su contexto. Como diría Ortega y Gasset, “yo soy yo y mis circunstancias”

¿Cómo enmarcáis vuestro trabajo diario?, ¿Veis personas o conjunto de síntomas?, ¿Seres humanos o enfermedades?, ¿Vecinos, amigos, familia o máquinas?

Para todo esto, hace tiempo solicité en mi Facebook personal material sobre recuperación y enfermedad mental y os cuelgo aquí varias de las cosas que conseguí y otras cuantas que ya tenía.

Ánimo y al lio

Terapia Ocupacional basada en la justicia ocupacional y la ciencia de la ocupación (Mariel Pellegrini, Toledo 2016)

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El pasado 4 de Marzo, y a lo largo de fin de semana del 5 y 6, tuve el placer de conocer a Mariel Pellegrini, terapeuta ocupacional argentina de renombre y cualificación en este lado del charco (España). La oportunidad fue brindada por el Colegio de Terapeutas Ocupacionales de Castilla la Mancha (COFTO-CLM). Esta idílica mezcla para terapeutas ocupacionales activos tuvo lugar en el Castillo de San Servando en Toledo capital.

El curso que impartió llevaba como nombre “Terapia Ocupacional basada en la justicia ocupacional y la ciencia de la ocupación”. Si cierto es que el término de justicia ocupacional me sonaba tras la realización de trabajo fin de grado en 2013 con el amparo del “Enabling Occupation II: Advancing an Occupational Therapy Vision for Health,Well-being, & Justice through Occupation” de la Asociación Canadiense de Terapeutas Ocupacionales, cierto también es que el término “Ciencia de la Ocupación” es una corriente que me pillaba algo despistado ya que como a muchos nos pasará, el auge de esta corriente viene empujada desde sectores latinos y americanos de la profesión y, poco a poco, va calando en nuestras raíces.

De cara a dar algunas pinceladas de lo enseñado por Mariel Pellegrini, la ciencia de la ocupación tiene como misiónla búsqueda de elementos teóricos y filosóficos que validen y sustenten las acciones de Terapia Ocupacional” se encarga de estudiar al ser humano como un ser ocupacional, analizando la forma, función y significado de las ocupaciones, lo cual facilita comprender al hombre y su relación con las actividades en relación al cómo/que las selecciona, elige y desempeña.

En resumen:

“La ciencia de la ocupación realiza un estudio metódico del comportamiento humano, cuya meta es desarrollar una base sistemática que describa y sustente la participación en ocupaciones, por medio del análisis de la forma, función y significado de la ocupación. Enfatiza la función crítica que juegan las ocupaciones, al influir en la salud y bienestar” (Pellegrini, 2007)

De cara a validar dicha estructura de ciencia, se establecen unos postulados básicos que os enumero a continuación:

  • Comprometerse en la realización de ocupaciones significativas es esencial para la salud de la persona.
  • La relación entre la ocupación y la narrativa de la persona da forma a la identidad ocupacional.
  • El análisis de la relación entre la narrativa y la ocupación con significado facilita poder comprender el mundo y a nosotros mismos.
  • Los seres humanos construyen su identidad ocupacional según ellos van comprometiéndose en ocupaciones significativas y satisfactorias
  • Los individuos tienen derecho a la existencia significativa.
  • Los seres humanos están más cercanos a su verdadero ser cuando se comprometen en ocupaciones significativas y satisfactorias.

Por último, en esta parte de ciencia de la ocupación nos expuso de manera magistral el nuevo enfoque de la ocupación de vuelta al paradigma principal y contemporáneo de los terapeutas ocupacionales.

Los valores que subyacen a esta ocupación son:

  • Según Yerxa, lo que se percibe como intrínsecamente bueno o deseable.
  • Se reflejan durante el desempeño, como una persona se organiza el día a día, que tiempo dedica a la familia, descanso, etc. Reflejan parte de esos valores.
  • La ciencia de la ocupación, considera algunos valores que se ven reflejados y diferencian la intervención del terapeuta ocupacional, estos consideran el potencial, la facilitación y el fortalecimiento de los aspectos fundamentales de individuo. Esto se refleja cuando vemos a la persona unificada y destacamos su potencial.
  • Debemos describir comportamientos para crear identidad ocupacional.

Por todo lo anterior, el terapeuta ocupacional debe:

  1. Tener valores firmes y claros en su intervención.
  2. Reconocer la fortaleza de su profesión en la utilización de las ocupaciones.
  3. Desarrollar el conocimiento sobre las ocupaciones desde una visión integral y holista.
  4. Para fortalecer su identidad profesional y así poder discriminarse de otras disciplinas.
  5. Los valores y creencias son conceptos intrínsecos que subyacen en la profesión y en la interacción profesional.

El significado personal y social.

  • El eje central del razonamiento clínico es que las ocupaciones significativas poseen un poder potencial de trasformación y tienen lugar en diferentes ambientes o contextos, los cuales tienen dimensiones sociales, materiales, espirituales,….
  • Las historias ocupacionales de las personas deben facilitar al profesional el poder considerarlos como protagonistas de la trama social.
  • El terapeuta ocupacional en su intervención debe de proveer oportunidades para que los individuos trabajen, planifiquen, creen, aprendan a utilizar materiales y herramientas y que obtengan placer en el logro.
  • Las personas nacen con una naturaleza ocupacional, que impulsa la necesidad de ocuparse y construir así su identidad ocupacional.
  • La naturaleza ocupacional del ser humano está en el corazón mismo de las creencias filosóficas de la Terapia ocupacional.
  • Es una necesidad fundamental dirigida hacia la acción.
  • El ser humano satisface su necesidad a través del hacer.
  • Si esta necesidad no se satisface, la salud física y mental se puede ver afectada.

Desempeño ocupacional y significado.

  • Amplia el significado de la ocupación y este tiene solo lugar dentro del contexto de la vida diaria de cada persona.
  • La ciencia de la ocupación ubica al individuo como autor de su propia historia.
  • Las personas hacen elecciones de ocupaciones, las cuales comprometen sus días y al hacer esto, se desarrolla su identidad ocupacional y se constituyen en seres ocupacionales.

Para cerrar esta parte de la ciencia ocupacional, terminamos con varias ideas volcadas a través de la visión de terapia ocupacional (desde este paradigma) que es el punto “más crítico” que puede salir del argumento de Mariel Pellegrini ya que, aunque estoy de acuerdo con ella en el 99% de todo lo que la escuche, esta parte es muy enrevesada para la eterna pelea del “bien contra el mal” de los terapeutas ocupacionales sobre si trabajamos con ocupación (global) o con la función (especifico). Por lo tanto, la visión de terapia ocupacional:

  • Centrada en la ocupación.
  • Centrada en el cliente (persona, grupo, población)…
  • Basada en la evidencia.

Hasta aquí, nos quedan clarificado los postulados necesarios de la interacción positiva entre la terapia ocupacional y la ciencia de la ocupación, como eje vertebrador de las intervenciones de los Terapeutas Ocupacionales.

El curso, dentro de los materiales propios, incluía una parte desarrollada sobre el Marco de Trabajo de la AOTA, 2014 que intentare explicar en otro artículo.

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Ahora nos centraremos en el segundo concepto del título del curso, “Justicia Ocupacional”:

Este concepto del cual nos estamos inundando los terapeutas ocupacionales españoles nació a mediados de los 90 en la búsqueda de fundamentos ocupacionales de la existencia humana. Dentro de sus principios están la atribución de poder y justicia a las personas y de centrar la practica en el cliente. Relaciona la justicia con la salud relacionada de manera inseparable con la actividad con propósito. Busca en resumen la facilitación del poder (no como ejecutor sino como libertad) a través de la ocupación.

Para poder hablar de Justicia Ocupacional hay que hacer un receso en relación a la contra, las injusticias ocupacionales, las cuales comienzan cuando las sociedades toleran la privación, marginación social, desequilibrio ocupacional, etc. Y son experimentadas a través de actividades cotidianas, situaciones de estrés no resueltas en individuos, grupos, sociedades…

Wilcock enumera los puntos esenciales para establecer un diagnóstico de riesgo ocupacional.

  • Desequilibrio ocupacional: falta de balance entre ocupaciones.
  • Depravación ocupacional: limitaciones o circunstancias que no permiten que la persona adquiera, utilice o disfrute de la actividad. (p.e.: aislamiento, discapacidad, falta de trasporte, pobreza, etc.)
  • Alienación ocupacional: falta de satisfacción de una actividad (por estresante, aburrida, no significativa, etc.)

Relacionado con todo esto, encontramos la definición de Edwars sobre el concepto de, la cual calidad de vida enuncia como “tener igualdad de oportunidades en el acceso a recursos y la capacidad para funcionar autónomamente”. Así mismo, el  hacer provee a la persona de logro, imagen realista, organización temporal y autorrealización.

Haciendo un resumen de lo comentado en este punto se puede decir que la justicia ocupacional interviene sobre:

  • Igualdad de oportunidades y recursos para permitir a los individuos involucrarse en ocupaciones significativas.
  • Ocupación significativa que permite la expresión de capacidades y espiritualidad personal y conectarse con las comunidades para transformarlas y transformarnos.
  • De manera complementaria con la justicia social.

Los principios de la justicia ocupacional se enumeran de la siguiente manera:

  • Aceptación de los derechos, responsabilidades y libertades de facilitación.
  • Concepto de inclusión vs. Concepto de integración.
  • Destaca la elección como la aceptación de oportunidades y recursos que facilita expandir la elección de ocupaciones.
  • En base a la Convención Internacional sobre las Personas con Discapacidad.

La palabra justicia está relacionada con política y sociedad, pese a las dificultades de enfocar la necesidad desde la terapia ocupacional, tenemos que relacionar nuestro trabajo sobre contextos y entornos, en los que la política, lo comunitario y social están inmersos, para poder diagnosticar la existencia o no de la justicia ocupacional en relación a las provisión o facilitación de oportunidades y los recursos necesarios para la participación ocupacional suficiente para satisfacer las necesidades personales y la plena ciudadanía (Townsend y Christiansen, 2004)

Por lo tanto necesitamos una sociedad inclusiva y un trabajo desde terapia ocupacional con justicia para:

  • Experimentar el significado y el enriquecimiento en el desempeño de nuestras ocupaciones.
  • Participar en una serie de ocupaciones que colaboren en obtener salud e inclusión social.
  • Elegir y compartir la toma de decisiones de la vida cotidiana.
  • Recibir iguales privilegios para participar en diferentes ocupaciones.

Para terminar el desarrollo de lo comentado por Mariel Pellegrini finalizo con su enumeración de ítems para identificar el trabajo de terapia ocupacional desde el marco de justicia ocupacional:

  • Identificar ocupaciones significativas.
  • Participar en ocupaciones con propósito.
  • Acceder a los recursos comunitarios.
  • Facilitar la inclusión social (y diferenciarla de la integración)
  • Ejercer la ciudadanía plena.
  • Desarrollar la identidad ocupacional.
  • Desarrollar roles ocupaciones.
  • Incrementar la autorrealización.
  • Hacer cosas que las personas valoren y disfruten.
  • Modificar el entorno para prevenir alienación y deprivación.

A modo de conclusión y aunque ha sido solo el desarrollo de dos términos centrales del curso, quiero agradecer a Mariel Pellegrini desde este humilde espacio, la posibilidad, que nos dio a las 23 personas que participamos en el curso, de aprender con ella en este viaje llamado vida y terapia ocupacional.

A nivel personal el curso me ha servido para reafirmar mi situación como terapeuta ocupacional y reivindicar la misma desde una posición firme y segura desde mi trabajo diario y el de mis compañeras y compañeros, además de darme una motivación y una cantidad inmensa de posibles intervenciones y reflexiones en mi práctica diaria. Además, me he llevado nuevos compañeros en este viaje y he afianzado antiguos ganados previamente, ¡¡GRACIAS A TODOS!

Espero que os haya servido de algo este largo post, si habéis llegado aquí muchas gracias por leer y compartir.

Como BSO de la entrada…

Marco de trabajo de la AOTA, marcos de referencia y modelos de práctica: implicaciones para el desempeño diario del terapeuta ocupacional

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En noviembre/diciembre de 2015 se fraguaron desde el SESCAM lo que iban a ser las V Jornadas Regionales de Terapia Ocupacional en Salud Mental. Una vez más Jorge Arenas, presidente del COFTO-CLM y TO en el Hospital de Día de Talavera de la Reina, tomó la batuta para intentar organizar a los terapeutas ocupacionales que trabajamos en salud mental para darle sentido y forma a estas jornadas que tan buenos recuerdos me traen. Tras un silencio digno del colectivo de Terapeutas Ocupacionales, fiel reflejo de la profesión a nivel nacional, solo unos cuantos saltamos con argumentos para pedir formación y en el caso de darse pie a, darla.

Yo plantee dos opciones que puedo entender o dominar, por un lado plantear un caso clínico en salud mental (la fácil) y por otro lado intentar plantear reflexiones sobre las implicaciones de Marcos y Modelos en la intervención diaria de los terapeutas ocupacionales.

Finalmente, tras varios días de espera, me encomendaron junto a Cecilia Gracia, plantear la siguiente mesa redonda “Marco de trabajo de la AOTA, Marcos de Referencia y Modelos de Práctica: implicaciones para el desempeño diario del terapeuta ocupacional”

Al cuestionarme sobre la necesidad de la teoría, me fui a los libros que tanto dolor de cabeza me dieron en la universidad y encontré varias justificaciones que a mí me valían como buenas:

  • Permite la organización del conocimiento. Necesitamos una base conceptual que interprete, defina, explique y organice los conocimientos que SUSTENTAN el ejercicio profesional.
  • Aporta CONSENSO, UNIDAD E IDENTIDAD PROFESIONAL.
  • Constituye un soporte de la metodología, que permite contrastar de manera empírica las creencias, hipótesis y valores subyacentes a la profesión.
  • Justifica socialmente, a través del desarrollo y la validación de nuestra metodología, el ejercicio profesional.

De esta primera parte sencilla me surgió una duda o reflexión que aún estoy en pro de contestar:

¿POSEEMOS LOS TERAPEUTAS OCUPACIONALES CONSENSO, UNIDAD E IDENTIDAD PROFESIONAL?

¿Os acordáis del movimiento que empezó con las asociaciones y colegios de #UnionTO?, ¿Es una herramienta para calmar nuestra conciencia o realmente sirvió como unión de terapeutas para dar a conocer nuestra profesión desde la base?

¿CÓMO NOS RELACIONAMOS CON OTRAS PROFESIONES Y CÓMO NOS VINCULAMOS CON LA SOCIEDAD?

Pregunta y reflexión aún en proceso derivado de lo anterior.

Ahora bien… la teoría, además de dar esa estructura que tanto nos hace falta y sustenta cualquier profesión, también tiene sus cantos rodados, las limitaciones propiamente dichas.

  • El conocimiento de estos aspectos no nos posibilita tener maneras de actuar o maneras de hacer nuestra profesión. Son guías que ayudan a organizar la práctica, pero no la dictan.
  • Aunar la complejidad del campo de acción de la terapia ocupacional con la ingente cantidad de referencias teóricas aplicables a nuestro día a día.
  • El excesivo empeño en enfatizar la teoría puede ir en detrimento de la gestión de abordajes prácticos para nuestras intervenciones.
  • La corriente actual de actuación es soslayar la necesidad de aplicar marcos y modelos conceptuales y de práctica en pro del desarrollo de las habilidades prácticas y del ejercicio y experiencia profesional.
  • Inseguridad profesional.

Tras buscar y rebuscar en libros, me surgió la duda de en qué momento estoy y de si lo que ha de haber está dentro de mi ejercicio diario, en el de mis compañeros de trabajo y de profesión, cada uno dentro de un momento vital y profesional particular.

Rascando la mente, llegue a la conclusión de que aunque debiera, no tengo la formación suficiente en marcos teóricos, modelos de práctica o la tan famosa y en auge ciencia de la ocupación. Al no tenerla, mi praxis diaria báscula como quien da palos de ciego intentando darle un sentido a lo que las exigencias que mi entidad y mi comunidad me impone.

¿Me baso más en una condición humanista?, ¿O conductual? (trabajo en salud mental, en otros campos habrían muchos más abanicos), ¿Son compatibles ambas?, ¿Cómo aplico un modelo de práctica?, ¿Quién tiene la chuleta o instrucción de cómo hacerlo?, ¿Quién usa modelos?, ¿Puedo ir de la concepción de la TO del MOHO a la del Canadiense?, ¿La AOTA que carajos es?, ¿Cómo lo concibe mi profesión?, ¿Qué hago con esta persona que tengo dentro de la comunidad esperando a que facilite su desempeño?, ¿Le refuerzo?, ¿Le empodero?, ¿Puedo hacer todo a la vez?

Un mar de dudas que solo podía ser resuelta con unos cuantos minutos de desarrollo en google docs y la buena voluntad de mis compañeros al contestar una encuesta con unas preguntas básicas:

  • Sexo.
  • Edad.
  • Universidad donde estudió TO.
  • Campo donde trabajas.
  • Tipo de dispositivo.
  • ¿Crees que tienes formación suficiente en marcos teóricos y modelos de práctica?
  • ¿Qué reforzarías en tu formación teórica/práctica?
  • ¿En qué marco teórico o modelo teórico basas tu intervención diaria?
  • ¿En qué modelo de prácticas te basas para intervenir en tu trabajo diario?
  • ¿Realizarías algún curso de formación teórica/práctica sobre modelos propios?

Me fije más en las que subrayé, pero creo que el ejercicio necesario, de congruencia, es que vosotros veáis los resultados que os adjunto y podáis decirme que valoráis de los mismos. Son 87 respuestas de 87 TOs algunas con sentido, otras con sentido aparente y otras sin sentido alguno.

Sé que puede ser un harakiri ocupacional ya que las contestaciones no suelen ser un común en el espacio de la TO y menos aún si es virtual, aunque de más facilidades.

¿Qué pensáis de nuestra formación?, ¿Creéis que sabemos justificar nuestro trabajo?, Si tanto NO se muestra, ¿Por qué nos quedamos sentados mirando?

Aquí os dejo el enlace al cuestionario que os volqué hace un mes en las redes sociales del TOelectronico

La comunicación que hice tenía esta parte de preguntas, que recibieron en mayor o menor medida, respuestas que a un servidor no contentaron al 100% aunque sí que me permitió dibujar un momento actual bastante extraño en cuanto a nuestra base teórico/práctica.

Como herramienta para entender y comprender estas cuestiones, reflexiones y preguntas varias, os dejo el link con el monografico Terapia Ocupacional y Ocupacion: de la definicion a la praxis profesional de la Revista TOG

We’re Gonna Be OTs – (Lorde Version) Asi se implican alumnos de otros paises en TO.

Buenos dias terapeutas y feliz viernes.

A traves del facebook de APTOCAM nos llega este video de unas estudiantes de Terapia Ocupacional de la Saint Louis University (Missouri – USA) versionando el tema de Lorde «Royals» y… como no ADAPTANDOLO a un lenguaje mas ocupacional.

Supongo que para encarar el fin de semana, el intenso estudio, preparar evaluaciones e intervenciones, divagar sobre la teoria y en fin… ocupasionarnos un poco mas… nunca viene de mas…

Y el video de la idea fue ESTE ahi… con desparpajo, delante de todos sus compañeros

¡¡FELIZ AÑO NUEVO 2014!!

Desde el terapeuta electronico, quiero desearos un feliz año nuevo 2014. Que este año este cargado de energia positiva, que sea mas #UnionTO que nunca y sobre todo que seamos felices y mas terapeutas ocupasionales que nunca.

«Happy New Year, Bon Any Nou, Bonne année, Feliz Ano Novo, Ein gutes neues Jahr, Felice Anno Nuovo, Rosh Hashaná, Tchesti nova godina!, Kung hé fat tsoi, Urte Berri On, Godt nytt år!, An nou fericit!, Sretna nova godina, Godt nytår, Felice anno nuovo, Štastný Nový rok, Gelukkige nuwejaar, Xin nian kuai le / Xin nian hao, Onnellista uutta vuotta, Kali chronia / Kali xronia, Gelukkig Nieuwjaar, Ath bhliain faoi mhaise, Akemashite omedetô, Felix sit annus novus, S novim godom, Yeni yiliniz kutlu olsun»

Jornadas COFTO CLM [21-02-2014] Segundo invitado: SALVADOR SIMO

Tras la primera bomba post navidad que lanzó el COFTO CLM para abrir su parrilla de ponentes de cara a la I Jornada COFTO CLM los próximos 21 y 22 de Febrero en Talavera de la Reina, ahora nos abren el segundo nombre, ni mas ni menos que Salvador Simo.

Salvador Simo, conocido por su proyecto en el «Jardí Miquel Martí i Pol», escribir junto a Frank Kronenberg y Nick Pollar «Terapia Ocupacional Sin Fronteras: Aprendiendo del espiritu del superviviente» y ser docente en la Universitat de Vic en el departamento de Desarrollo Humano y Salud Comunitaria. Ademas de todo esto, es el coordinador de la seccion «Maestros de la Terapia Ocupacional» de la Revista Gallega de Terapia Ocupacional.

Jornadas COFTO CLM [21-02-2014] Primer invitado: FRANK KRONENBERG

Todo el mundillo digital y de los colegios/asociaciones de Terapia Ocupacional sabia que el COFTO estaba tramando algo de cara a sus jornadas de TO el proximo Febrero de 2014. Y ahora mismo, 23 de Diciembre, acaban de lanzar la primera bomba y esperemos que no ultima, Frank Kronenberg, autor de Occupational Therapy without borders «Learning From The Spirit of Survivors» y » Towards an ecology of occupational – based practices» nos dara su vision de la terapia ocupacional comunitaria. 

 Si no lo conoceis, aqui os adjunto una entrevista y un video acerca de su vision de Terapia Ocupacional y su persona.

ENTREVISTA DEL DIARIO AEXTO