Manifiesto para el 28 de Octubre: De la Apatía Ocupacional a la Insurrección Científica

Por qué debemos demoler el espejo del 27 de octubre y empezar a construir nuestra ciencia

A todo terapeuta ocupacional que alguna vez haya sentido una punzada de frustración al intentar explicar qué hace.

A todo estudiante al que le hayan preguntado si lo suyo es «hacer manualidades».

A todo académico que sienta el divorcio entre la teoría y la trinchera.

A todo clínico ahogado en burocracia que haya olvidado por qué empezó.

Este texto es para vosotros. Pero no es una felicitación. Es una acusación.

Se acerca el 27 de octubre. Como un mecanismo de relojería biológico, tan predecible como exasperante, la maquinaria global de la Terapia Ocupacional (TO) se pone en marcha. Se inflan los globos, se desempolvan los logos de la WFOT y, puntualmente, lanzamos al éter digital la misma, agotada y patética pregunta: «Y para ti, ¿qué es la Terapia Ocupacional?»

Dieciséis años, o más, celebrando esta jornada. Dieciséis años atrapados en el Día de la Marmota de nuestra propia identidad. Dieciséis años repitiendo un mantra que, lejos de ser un grito de orgullo colectivo, se ha osificado en el síntoma más evidente de nuestra inseguridad crónica. Es la pregunta de quien necesita desesperadamente que el otro le defina para confirmar que existe.

Imaginemos por un segundo este escenario en otras disciplinas. ¿Se imaginan a los ingenieros civiles celebrando su día mundial con una campaña en Instagram preguntando: «Define en una palabra qué significa para ti un puente»? ¿Visualizan a la comunidad médica lanzando un hashtag en Twitter: «¿Qué es curar?»? Suena absurdo. Suena a una inseguridad fundamental en el valor intrínseco de su praxis.

Pues bien, esa es exactamente la imagen que proyectamos al mundo.

Este ensayo no es una elegía por lo que pudimos ser. Es una llamada a las armas. Es un manifiesto feroz y audaz para que el próximo 28 de octubre, cuando la resaca de las fotos sonrientes y los eslóganes vacíos se haya disipado, empecemos a construir un paradigma radicalmente diferente. Un futuro donde la pregunta en nuestros labios no sea «¿Quién soy?», sino «¿Qué barrera ocupacional has demolido hoy con la ciencia?».

Parte 1: Anatomía de un Espejismo: El Bucle Infinito de la Autodefinición

Nuestra necesidad compulsiva de definirnos no es un ejercicio de introspección filosófica; es una bandera blanca. Es la confesión pública de que, tras más de un siglo de existencia formal, aún sentimos que nuestra silla en la mesa de las ciencias (de la salud, de lo social, de la educación) no está asegurada. Es la justificación perpetua de nuestra propia existencia.

El problema de este bucle es que nos condena a la superficie. Nos hemos conformado con ser la profesión «bonita», la «humana», la que pone «calidad de vida». Hemos pulido la portada de nuestro libro hasta dejarla brillante, pero hemos invitado al mundo a juzgarnos solo por ella. Y la portada es fácil de malinterpretar.

En esa superficie, nuestras complejas intervenciones se diluyen en frases digeribles para el gran público: «Ayudamos a la gente a hacer lo que quiere y necesita hacer», «la ocupación es vida», «devolvemos la independencia». Son verdades, sí, pero son verdades tan edulcoradas que se vuelven inofensivas. Son el tráiler de una película de mil capas de ciencia, evidencia y complejidad.

Y el mundo, por supuesto, nos juzga por el tráiler.

Así, nos convertimos en «los de las manualidades». En los «que entretienen a los abuelos». En el mejor de los casos, en unos facilitadores de buena voluntad, carentes del peso científico y la autoridad de otras disciplinas. Este ciclo de autodefinición nos agota, diluye nuestro mensaje y, lo que es infinitamente peor, nos distrae de nuestra verdadera misión: la acción.

Mientras gastamos energía vital en explicar qué es la Terapia Ocupacional, el mundo sigue erigiendo entornos discapacitantes. Las políticas públicas siguen legislando de espaldas a la justicia ocupacional. Las personas siguen enfrentándose a barreras físicas, sociales y actitudinales que les impiden vivir una vida con significado.

Y mientras nosotros dudamos, nos están comiendo el terreno.

Duele, con un dolor visceral, ver cómo otras profesiones, con un marketing más agresivo y sin una pizca de nuestro complejo de inferioridad, se apropian de nuestro núcleo conceptual. Vemos al fisioterapeuta descubrir de repente que sus «ejercicios» (que no ocupaciones) sirven para las Actividades de la Vida Diaria (AVDs). Vemos a la enfermería hablar, legítimamente, de «comunidad» y «acompañamiento», solapando el terreno que la TO comunitaria lleva décadas intentando labrar.

Ellos no tienen miedo. Toman el concepto, lo empaquetan y lo venden. Y lo venden bien. Mientras tanto, el terapeuta ocupacional sigue en su rincón, en silencio, siendo, como se ha dicho, «una de las profesiones más silenciosas y desprestigiadas».

Parte 2: El Apartheid Ocupacional Empieza en Casa

La crítica más afilada y certera que resuena en los textos fundacionales de este manifiesto es la del «apartheid ocupacional del propio maestro». La falta de reconocimiento externo no es una agresión que venga de fuera; es el reflejo especular de nuestras propias incongruencias y divisiones internas.

Paseamos por nuestras antiguas universidades y vemos la verdad en la mirada de esos maestros que nos formaron. Una tristeza nostálgica que no es por el pasado, sino por un futuro que ven estancado. Es la pena de haber entregado una vida a una disciplina revolucionaria y verla atrapada en un baile de salón, educada y cortés, cuando debería estar liderando una revolución en las calles.

Este «apartheid» es la incongruencia de una profesión que habla del «hacer» (doing) y que, a menudo, se ve paralizada por el «ser» (being) burocrático o académico. Es el teórico de la ocupación que, por las inercias del sistema, se ve relegado a enseñar sin ejercer. A predicar una revolución que él mismo no puede practicar en la trinchera.

No podemos pedir al mundo que entienda nuestra complejidad si nosotros mismos la fragmentamos.

Existe un cisma profundo, una herida abierta, entre la academia y la clínica. Por un lado, académicos que teorizan sobre modelos de ocupación desde despachos climatizados, sin sentir el pulso de la realidad asistencial, sin oler la orina, la desinfección y la desesperanza de una planta de hospital. Por otro, clínicos que, ahogados por la precariedad, la burocracia y los ratios imposibles, sobreviven a base de intuición y experiencia, completamente desconectados de la última evidencia científica publicada en revistas que no tienen tiempo de leer.

Esta brecha genera una Terapia Ocupacional de dos velocidades que destruye nuestro discurso colectivo.

Pero la fragmentación no termina ahí. Existe un clasismo repugnante entre nuestras propias especialidades. Los terapeutas del ámbito neurológico que miran por encima del hombro a los de geriatría («esos solo ponen barras»). Los de salud mental que se sienten intelectualmente superiores a los de pediatría («esos solo juegan»).

Nos encerramos en silos. Con nuestros congresos exclusivos, nuestra jerga críptica y nuestras técnicas fetichizadas, olvidando que el hilo de oro que nos une a todos, sin excepción, es la Ocupación. Sea cual sea el diagnóstico, la edad o el contexto, nuestro objetivo es el mismo: analizar y habilitar la participación en la ocupación.

Y existe, finalmente, una cobardía profesional. Nos sentimos cómodos en los roles tradicionales (el hospital, la residencia, la clínica) y nos da un pavor cerval explorar nuevos territorios. ¿Dónde están los terapeutas ocupacionales en los departamentos de urbanismo, planificando ciudades ocupacionalmente justas? ¿Dónde estamos en los ministerios, diseñando políticas públicas de vivienda, dependencia o educación? ¿Dónde estamos en los departamentos de recursos humanos, creando entornos de trabajo saludables? ¿Dónde estamos en el desarrollo de tecnología y videojuegos, garantizando el diseño universal desde la concepción?

Nos quejamos amargamente de que no nos conocen, pero rara vez nos atrevemos a salir de los lugares donde siempre nos han buscado.

Parte 3: La Joya en el Barro: Abanderar la Ciencia Ocupacional

«La gente está muy perdida», repiten nuestros mentores. Y es verdad. Estamos perdidos en nuestra propia definición. Pero la salida de este laberinto no está en encontrar un eslogan más brillante o un hashtag más viral.

La salida está en cambiar de arma. Debemos dejar de usar el diccionario y empezar a empuñar la Ciencia.

Hay que decirlo claro y sin complejos: «No somos buenos porque somos. Somos buenos por la Ciencia. Por el peso de lo que hacemos.» Esta frase debe ser nuestro nuevo mantra.

Tenemos que atrevernos, de una vez por todas, a «bajarnos al barro del fondo» para sacar a la luz la «joya» de lo que hacemos. Hemos temido mancharnos, hemos temido que, si rascamos la superficie «bonita», el mundo no entienda la complejidad que hay debajo. Es hora de asumir ese riesgo.

¿Y qué es «el barro»? El barro es nuestra ciencia.

El barro no es «darle plastilina a un señor». El barro es la neurociencia. Es entender cómo la práctica repetitiva, graduada y basada en una ocupación significativa (como intentar volver a cocinar) activa las neuronas espejo y promueve la neuroplasticidad cortical en la rehabilitación de una mano post-ACV. Es infinitamente más complejo y poderoso que un «ejercicio» de flexo-extensión.

El barro no es «jugar con un niño». El barro es el profundo conocimiento de la integración sensorial. Es analizar cómo el caos en el procesamiento vestibular, propioceptivo y táctil de un niño en el espectro autista le impide regularse, y cómo, a través de una intervención precisa, podemos modular su sistema nervioso para que pueda, por fin, aprender en un aula ruidosa o jugar en un recreo.

El barro no es «entretener a una persona con demencia». El barro es la ciencia de la adaptación del entorno. Es la aplicación de principios de diseño universal y facilitación cognitiva para reducir la carga alostática, minimizar los trastornos conductuales y preservar la identidad de esa persona, permitiéndole seguir «siendo» en su propio hogar.

El barro no es «charlar con una persona con depresión». El barro es la activación conductual a través de la ocupación. Es el análisis ocupacional para identificar la anhedonia y la apatía, y usar la estructuración de rutinas significativas como una herramienta terapéutica que, literalmente, puede salvar una vida combatiendo la desesperanza.

Nuestra joya no es la actividad. Es el Análisis Ocupacional. Es esa capacidad casi alquímica de descomponer una tarea (vestirse, cocinar, trabajar, jugar) en sus componentes motores, cognitivos, sensoriales, emocionales y socioculturales para identificar la barrera exacta y diseñar una intervención precisa.

Nuestra joya es la Ciencia de la Ocupación (Occupational Science), ese campo de estudio que nos da el «porqué» de lo que hacemos. Es la fusión de la neurociencia, la biomecánica, la psicología, la sociología y la antropología en una perspectiva única e insustituible: la del ser humano como un ser ocupacional.

Somos una ciencia. Y es hora de que empecemos a actuar, y sobre todo, a hablar como tal.

Parte 4: Abriendo el Melón: El Manifiesto de la Evidencia Económica

Y aquí llegamos al núcleo de nuestra cobardía. Al «melón» que nunca nos atrevemos a abrir en público.

Hemos basado nuestro valor en lo «humano», en la «calidad de vida», en el «bienestar». Y eso es correcto, es nuestro core business. No «damos» calidad de vida; construimos los cimientos para que la persona pueda ejercerla. Ahorramos sufrimiento.

Ahorramos el sufrimiento del aislamiento en salud mental. Ahorramos el sufrimiento de la identidad perdida en el daño cerebral. Ahorramos el sufrimiento del bullying al niño con dispraxia. Ahorramos el sufrimiento de la institucionalización traumática en la geriatría.

Este es nuestro valor humano. Pero en el mundo en que vivimos, un mundo gobernado por hojas de cálculo y presupuestos, este argumento, tristemente, no es suficiente.

Hemos sido imperdonablemente silenciosos en el argumento más poderoso que tenemos. Es hora de gritarlo desde los tejados, en los despachos de los políticos y en las portadas de los periódicos.

LA TERAPIA OCUPACIONAL AHORRA DINERO.

No somos un gasto. No somos un lujo «bonito» que se añade si sobra presupuesto. Somos una de las inversiones más inteligentes, eficientes y rentables que un sistema de bienestar puede hacer.

Y debemos demostrarlo con datos.

En Promoción y Prevención Primaria:

  • Prevención de Caídas: ¿Sabemos cuánto cuesta una fractura de cadera? La hospitalización, la cirugía, la rehabilitación, la probable dependencia generada. Un programa de TO en atención primaria que adapta domicilios y entrena el equilibrio durante las ocupaciones reales (no en un gimnasio) ahorra millones de euros al erario público. Cada caída prevenida es una victoria económica y humana.
  • Salud Laboral: Un terapeuta ocupacional en una empresa que realiza análisis ergonómicos y adapta puestos de trabajo no solo previene la baja por trastorno musculoesquelético; optimiza la productividad. Ahorra dinero a la Seguridad Social y genera impuestos.
  • Ergonomía Escolar: Un TO en un equipo de orientación que previene futuras patologías de espalda en niños. Eso son miles de euros ahorrados en tratamientos crónicos y bajas laborales dentro de veinte años.

En Mantenimiento y Prevención Secundaria:

  • Dependencia (Nuestra Gran Batalla): Este es el argumento definitivo. Cada día que una intervención de Terapia Ocupacional (adaptación, entrenamiento en AVDs, producto de apoyo) permite que una persona mayor o con diversidad funcional permanezca en su domicilio, es un ahorro directo y masivo frente al coste de una plaza residencial pública (que puede superar los 2.000€ mensuales). Somos la política más eficaz contra la institucionalización masiva.
  • Enfermedad Crónica (Diabetes, EPOC, Dolor Crónico): El TO es el experto en la autogestión y el autocuidado. Entrenar a un paciente en la gestión de su vida integrado en su rutina real (cocina saludable, gestión de la energía, monitorización) previene ingresos por descompensaciones. Cada ingreso evitado son miles de euros.

En Recuperación y Prevención Terciaria:

  • Alta Hospitalaria: Un TO que asegura que el paciente puede volver a casa de forma segura y funcional (no solo «clínicamente estable») reduce drásticamente los reingresos hospitalarios, uno de los mayores sumideros de dinero del sistema sanitario.
  • Reinserción Sociolaboral: Un TO en el sistema penitenciario o en recursos de exclusión social que trabaja habilidades laborales, rutinas y gestión del tiempo. Cada persona que no reincide es un ahorro gigantesco en costes policiales, judiciales y penitenciarios.

Se dice que no hay «mesuras» (medidas) porque no nos han puesto a investigar. Falso. Es porque no hemos exigido investigar. No hemos presentado proyectos a los Ministerios de Economía o Trabajo. Hemos esperado, humildemente, que el Ministerio de Sanidad o el de Asuntos Sociales nos dé las migajas.

Debemos liderar estudios de coste-efectividad. Necesitamos nuestros propios economistas de la salud. «Somos una ciencia», sí, pero la ciencia del siglo XXI exige demostrar el valor económico además del clínico.

Parte 5: Una Insurrección para el 27 de Octubre (Y un Plan para el 28)

Entonces, ¿qué hacemos este 27 de octubre?

Lo incendiamos todo. Metafóricamente.

  1. 1.
    JUBILEMOS LA PREGUNTA. DE FORMA PERMANENTE.
    Abandonamos el «¿Qué es para ti la TO?». La enterramos con honores por los servicios prestados. Se acabó la autodefinición. Empieza la demostración.
  2. 2.
    CAMBIEMOS LA PREGUNTA POR LA AFIRMACIÓN CIENTÍFICA Y ECONÓMICA.
    Nuestras redes sociales, pasillos y conversaciones deben inundarse de afirmaciones audaces basadas en la evidencia:
    • «Hoy, mi intervención de TO se basó en la neurociencia de las neuronas espejo para rehabilitar una mano. #SoyTerapeutaOcupacional #CienciaOcupacional»
    • «Hoy, mi trabajo evitó que un anciano se rompiera la cadera. Ahorramos 30.000€ al sistema y meses de sufrimiento. #SoyTerapeutaOcupacional #Ahorro»
    • «Hoy, mi trabajo adaptó un puesto para que un trabajador con dolor de espalda siga siendo productivo. Ahorramos meses de baja. #SoyTerapeutaOcupacional #Valor»
    • «Hoy, mi análisis de integración sensorial permitió a un niño participar en su clase. #SoyTerapeutaOcupacional #CienciaOcupacional»
    • «Hoy, mi plan de rutinas significativas ayudó a una persona con esquizofrenia a evitar un ingreso. Ahorramos 15.000€ y una crisis vital. #SoyTerapeutaOcupacional #Impacto»
  3. 3.
    EXIJAMOS UN CAMBIO EN LA FORMACIÓN.
    Las universidades deben dejar de formar técnicos y empezar a formar agentes de cambio. Un estudiante de TO debe salir de la carrera sabiendo exactamente cuánto ahorra su intervención. Debe saber defender su puesto no solo desde la «humanidad», sino desde el «retorno de la inversión» (ROI).
  4. 4.
    SEAMOS POLÍTICAMENTE INCÓMODOS.
    Nuestros colegios profesionales y asociaciones no deben limitarse a enviar una nota de prensa felicitando al colectivo. Deben enviar un informe de impacto económico al Ministerio de Economía, al de Trabajo, al de Derechos Sociales. Una carta con datos: «Podríamos ahorrar un X% del gasto en dependencia si hubiera terapeutas ocupacionales en cada centro de Atención Primaria. Esta es la evidencia. Reúnanse con nosotros.»

Conclusión: El Límite que No Existe

La tristeza en los ojos de nuestros profesores es la tristeza de un potencial colosal desperdiciado. Vieron la revolución en los libros de Kielhofner, de Townsend, de Wilcock. Y ahora ven la inercia de las instituciones.

«Si nos quitásemos los miedos, ¿cuál sería el límite?»

El límite no existiría.

Porque la Terapia Ocupacional no es una profesión sanitaria más. No es una profesión social más. Es la única profesión en la faz de la tierra cuyo objeto de estudio y herramienta de trabajo es la Ocupación Humana, la esencia misma de la experiencia, el propósito y el significado.

Somos, por definición, la respuesta a las grandes crisis del siglo XXI: el envejecimiento poblacional, la epidemia de soledad no deseada, la cronicidad de las enfermedades, la crisis de propósito y la salud mental.

Este 27 de octubre, no respondamos a la pregunta de siempre. No celebremos el Día de la Marmota. Iniciemos una conversación incómoda. Abramos el melón. Manchémonos de barro científico. Saquemos la joya a la luz y pongámosle un precio. No para vendernos, sino para que el mundo entienda, de una vez por todas, que no somos un lujo «bonito».

Somos la inversión más inteligente que un sistema de bienestar puede hacer.

Somos la Ciencia de la Vida Diaria.

Y ya no estamos en silencio. El día que nuestro impacto sea tan visible, tan medible y tan ruidoso que nadie necesite preguntar quiénes somos, ese día, habremos ganado.

Que empiece el 28 de octubre.

¿Abanicar o no abanicar?, ¿Esa es la cuestión? #SiesTerapiaOcupacional

Ofenderse es gratuito y últimamente las redes sociales dan para ofenderse y a veces, en ocasiones, también para defenderse.

Hace unos días un señor que pocos o nadie conocía, un tal Jesús Sánchez Martos, que resulta que es consejero de sanidad de la Comunidad de Madrid, en mitad de un rifi rafe en el Pleno de la CAM, soltó “Es una terapia ocupacional muy importante para los niños, haciéndolo como lo hacíamos cuando éramos pequeños, dobla, dobla, dobla y tienes el abanico” refiriéndose a las peticiones de grupos de la oposición sobre la climatización y el estado de las aulas en mitad de una ola de calor.

Hasta aquí podemos valorar que un consejero del PP, con la credibilidad y prepotencia del grupo Popular en los últimos tiempos, se ha pasado de frenada y ha menospreciado la profesión que, en teoría debe conocer, como máximo representante de la sanidad en Madrid, y asi mismo, ha menospreciado una situación de vulnerabilidad y de riesgo en una población como la infanto-juvenil en una situación de peligro como son las olas de calor.

Ahora como reflexión interna, con invitación a unirse a ella, propongo lo siguiente.

¿Cómo nos mostramos los terapeutas ocupacionales ante grupos multidisciplinares y por ende, ante agentes públicos y políticos? Cabe destacar que la colegiación de nuestro colectivo no es obligatoria, frente a otros afines que tienen la misma obligatoria. A parte del “pequeño” mundo del colegio/colegiados y de las asociaciones/socios ¿Dónde están los demás?, ¿Hay control sobre la practica?, ¿Hay control sobre la justificación de la misma? Los “teóricos” e “investigadores” que muestran científicamente el valor de nuestra profesión son pocos y mal valorados ya que se les machaca sistemáticamente aludiendo a su falta de práctica. Asi mismo, el ser “teórico” o “investigador” siempre da “cosica” por el elevado esfuerzo e inversión de tiempo que conlleva.

Mi problema real no es que un señor que en teoría debe de saber que es la Terapia Ocupacional no lo sepa, sino que habrá visto ese señor, más o menos formado, de los Terapeutas Ocupacionales para llegar a esa visión “simplista”.

¿Todo vale?

¿Cuántas ofertas de empleo hay “para divertir” o “entretener”? Si no hay una colegiación obligatoria y colegios en todas las comunidades, la presión para denunciar este tipo de prácticas es ínfimo. A parte, en este sentido, ¿Cuántas ofertas encubiertas hay? Intervenir sobre AVDs y acabamos haciendo funciones de auxiliares. Y para justificar estos empleos siempre  habrá alguien que diga eso de “si no lo coges tú, lo cojera otro”.

Yo no me considero un adalid de la Terapia Ocupacional, dicho sea, sé que en mi práctica diaria cometeré aciertos y errores de los cuales aprendo, pero asi mismo, he podido ver muchas ofertas mal planteadas sobre la terapia ocupacional y otras tantas muy sonadas de casos de…. “Te contrato porque me lo exigen pero tú haces lo que yo te digo”, y se hace… la famosa culpa en este caso para mi esta tanto en quien exige como en quien deja hacer, aunque en la parte del contratado, puedo entender el miedo y las necesidades económicas, no exculpa la “responsabilidad” parcial en ese sentido. Si estas en esa situación, háblalo con tus colegas, con otros terapeutas ocupacionales o con la gente de la asociación/colegio de tu comunidad.

¿Cuántas ofertas de empleo hay a jornada completa e indefinida de Terapeuta Ocupacional? Aquí os dejo contestar o pasar por el grupo de Empleo para Terapeutas Ocupacionales.

¿Somos vendedores de marketing o promotores de salud y procesos de recuperación? Muchas veces perdemos esfuerzos conjuntos en denunciar ciertas acciones, cuya presión debería ser ejercida desde nuestras prepúberes entidades colegiales y asociativas, prepúberes pero operativas para lo limitadas que están por desconocimiento, cobertura o número de afiliados. Aun con esa crítica puntual, ¿no se podrían aunar esos esfuerzos en iniciativas pro-terapia ocupacional?, ¿Tenemos un nivel de participación y acción real, más allá e un retwitteo o “compartir” en Facebook?, ¿Qué llamada a la acción necesitamos para ponernos todos a una?

¿Acciones de guerrilla o acciones de difusión? Esta es una pregunta que un buen amigo me ha generado, al criticar en un círculo cerrado de terapeutas ocupacionales esta “llamada a la acción”. Esta persona me comentaba lo bien que parece este tipo de acciones de “guerrilla” para dar a conocer la profesión, aunque hemos tenido nuestros más y nuestros menos, he acabado aceptando como buena opción dicho concepto, pero aun asi, se me queda corto. La perdida de fuerzas que tenemos como profesión a la hora de “bombear” estas acciones que se pueden “entender” desde cierto prisma, no compensan el infimo calado que tienen otras planteadas desde colegios y asociaciones donde por lo general la participación aun presente, no es total.

En este sentido, pese a plantear una crítica global y lo más comedida posible a un consejero desinformado y a un sector muy “fan” de la terapia ocupacional, me gustaría respaldar en este sentido, la esencia y acciones de colegios profesionales y asociaciones de terapia ocupacional, los cuales nos representan a todos y cada uno de los terapeutas ocupacionales que, tristemente no tienen el volumen y la representatividad real del total de los profesionales de esta labor que, aun siendo preciosa, a veces tiene unos tonos negros que, pese a haber sido muy follonero-fan de la misma, de un tiempo a esta parte (supongo que por la realidad del día a día) me han dejado de gustar por la imagen que nos hace dar hacia el “común” de profesiones que trabajamos en estos sectores.

Como empecé la entrada comento que ofenderse es gratuito, en este sentido adoro mi profesión, aunque siempre soy un escéptico de la misma porque creo que lo mejor está por llegar, si vas a comentar o criticar que sea de manera constructiva y en pro de la Terapia Ocupacional.

Si eres político, en este sentido, te invito a buscar la asociación madrileña de Terapeutas Ocupacionales y pasar un rato con ellos, sino eres del centro, te invito a mirar el directorio de la web y buscar la asociación/colegio de tu comunidad y pasar un rato con ellos.

Si te ha gustado, comparte, sino, espero verte pronto por aquí.

“It’s a long way to the top if you wanna be TO” (si…. Spanglish para cerrar)

La recuperación (Vol 1)

«Todo el mundo habla de la recuperación, y no saben lo que se les viene encima. El cancerbero de la voluntad mayor atrapado para siempre en su vitrina» (Egon Soda, «La recuperación» Dadnos precipicios, 2017)

Para empezar a hablar de la recuperación cabe destacar que este término es la traducción de una palabra anglosajona, “recovery” que tiene muchos y diversos significados en español, por lo que la apropiación de dicho termino por muchos referentes sociosanitarios, no está ligado al matiz real del término inglés.

Este término se acentúa en la intervención sobre el proceso, más que en el resultado final. A mí, como terapeuta ocupacional, me gusta usar el concepto “autonomía con menor apoyo de terceros” es decir, no tengo la “receta” para que la persona con la que trabajo este “sana” en el concepto que la sociedad biomédica entiende como “sanar”. Quiero que esa persona sea plena, feliz y lo mas autónoma posible con todos sus hándicaps, curables o no.

Y es ahí, en el término “curar” donde hay que poner el énfasis, en la distinción que hace la corriente recuperadora. No busca curar situaciones “incurables”, quiere hacer de la vida, un proceso de pleno derecho y con la mayor autonomía/independencia posible.

Haciendo hincapié del nuevo en la literatura anglosajona, cabe diferenciar, después de todo esto, conceptos ambiguos en su traducción al castellano como son “recovery”, “full recovery” o “cure”.

Dentro de las posibles acepciones básicas de este concepto podemos encontrar lo siguiente:

  • No es un concepto operativo, no es una medición de “si” o “no”. Si no un proceso.
  • Y este proceso es personal y subjetivo, el compromiso activo de la persona, da significado a proyecto de vida y a la intervención significativa de los terapeutas ocupacional.

En este sentido, las mediciones a las que tan acostumbrados estamos los Terapeutas Ocupacionales y las diferentes rama de las profesiones socio-sanitarias. ¿Tenemos en cuenta la subjetividad de la persona?, ¿Estar curado implica estar recuperado?, ¿Si un fármaco me ayuda a X síntomas, y me genera 2 o 3 más menos “llamativos”, estoy curado o estable?, ¿Quién elige esos criterios?, ¿Sois vosotros Terapeutas Ocupacionales que buscáis la curación?, ¿O buscáis la recuperación?

La recuperación se torna pues en un elemento liberador de cadenas biomédicas que, con experiencias positivas en muchos campos de actuación, en otros como la enfermedad mental, tiene el margen de trabajo muy estrecho como demuestran evidencias del “International Pilot Study of v” de la OMS, donde estiman el pronóstico de evolución de la esquizofrenia más valorable en países en vías de desarrollo en contraposición a los países industrializados, lo que arroja como valor la influencia el contexto social y económico sobre el curso y pronóstico de la enfermedad.

Por lo tanto, los terapeutas ocupacionales, estamos validados en trabajar sobre dimensiones que se han valorado dentro de evoluciones favorables de enfermedades como la esquizofrenia. Estas dimensiones, inseparables, son la clínica, neuropsicológica, la funcional y la experiencial.

Esquematizando una intervención desde Terapia Ocupacional

Hace tiempo en unas jornadas regionales de terapia ocupacional organizadas por el SESCAM me ofrecí a hablar sobre mi particular visión de la terapia ocupacional, y tiempo después, varias personas me han comentado que hubo un cuadro de mi presentación que les sirvió para estructurar aún más su manera de defender e informar nuestra profesión hacia el resto de profesionales.

Este cuadro esta extraído de mis resúmenes de la asignatura “Terapia Ocupacional en salud mental” impartida por Pedro Moruno. Y que a su vez se extrae del libro homónimo escrito por él y por Miguel Ángel Talavera Valverde (director de la Revista Gallega de Terapia Ocupacional)

Este cuadro estructura nuestro trabajo en los siguientes términos:

  • Abordaje.
  • Tipos de intervención.
  • Técnicas.
  • Modalidades y medios.
  • Métodos terapéuticos.

Una estructura de más a menos, centrada en la persona y en las ocupaciones. Si os sirve, bien, sino podéis aportar vuestras “guías” o “trucos” a la hora de estructurar e informar nuestro trabajo directo con personas.

Robotic Mobilization Device: la silla de ruedas del futuro

Aunque el video tiene un par de años, no me deja de sorprender la cantidad de posibilidades que darian dispositivos como este a la gente en silla de ruedas (dependiendo claro del nivel de afectacion).

¿Hay algun estudio sobre como avanza el mismo? Ya que hace dos años del lanzamiento de los videos, aun no se ha oido mucho al respecto.

¿Que os parece?

Sam Berns nos enseñó a ser felices desde la adversidad

 

Tengo el placer de poder hablar en el blog de Sam Berns, una de las personas que con apenas 12 minutos de video, me ha marcado de cara a este 2014. Conocí su historia gracias a una charla que dio a mediados de Septiembre en una de las más famosas plataformas de conferencias, TedX, a través de la web Upworthy.

Sam murio el pasado Viernes. Era una persona normal y corriente en su charla, una persona normal y corriente en su pensamiento, una persona que vivia su vida de la mejor manera posible y además de todo, como él dice en el video, tenía una enfermedad: Progeria, pero no quería que esta limitase y guiase su vida, entonces… busco como ser feliz con la vida que tenía.

Como no quería que un nombre o un gen dirigiese su vida, decidió moverla él, nos habla de adaptación, de elección, de gusto, de actividades, de sentido, de identidad, de valentía, de felicidad, de familia, de pertenencia, de educación, de mirar hacia adelante, de amigos, de valores, de superación, muchos de los principios que engloba la TERAPIA OCUPACIONAL, nuestra profesión.
Me he sentido orgullo de como lo que expresa es lo que la Terapia busca en sus intervenciones y acciones, pero la verdad es que escuchando y viendo su video, me he sentido muy mal por los “males” que nos afectan a muchas personas que no son ni granos de arena en comparación con el Everest que podría hacer el de su vida y, sin embargo, como expresa en su video, decidió la opción difícil, no cerrarse en una enfermedad y mirar a la vida de frente.
El da varios aspectos de lo que llama “Mi filosofía para una vida feliz”:
  • “Be OK with what you ultimately can’t do, because there is so much you CAN do” (Estate bien con lo que no puedas hacer porque hay muchas cosas que puedes hacer»
  • “Surround yourself with people you what to be aroud” (Rodéate de las personas con las que quieras estar”
  • “Keep moving forward” (Sigue adelante)
  • “Never miss a party if you can help it” (Nunca te pierdas una fiesta si puedes evitarlo)

Hasta aquí, como una persona que el gran público consideraría “no-normal” por su enfermedad, nos da una lección de cara a que quizás los que deban cambiar el chip son/somos esas personas “”””normales””””. Y para ello, aunque sea con un pequeño gesto os invito a visitar la página Facebook Progeria Research Foundationy a la página en de Progeria en Medline para que esta enfermedad deje de ser una gran desconocida.

¡Si te ha gustado la entrada, no dudes en compartirla y gracias por leer!

Critica del II Congreso Internacional de Estudiantes de Terapia Ocupacional

Hace dos meses asistí al II Congreso Internacional de Alumnos de Terapia Ocupacional, un congreso al cual acudí con la alegría de que me encontraría a terapeutas con mi mismo pensamiento, terapeutas que me dijeran que hay que abordar a la persona desde un punto de vista holístico, a terapeutas ocupacionales de facto o en potencia que supieran lo que eran las casas de artes y oficios o el tratamiento moral, esos terapeutas ocupacionales que nos “venden” en la universidad, cual trabajo utópico, trabajando en la comunidad, descendiendo con las personas que solicitan nuestros servicios por el rio de su vida, desde la prevención en la utopía mas absoluta, hasta la rehabilitación mas terrenal, nosotros como barcas, ayudamos a hacer ese viaje mas placido.
Pero nada mas lejos de mi pretensión, lo que me encontré fue una especie de congreso de “algo parecido a la terapia ocupacional” (sobre todo española).
El primer día me esperaba una acogida del recopon, como lo que nuestros maestros nos cuentan de los congresos o incluso algunos como yo, los que hemos seguido vía redes sociales, el hermanamiento entre facultades y escuelas se hace ipso facto. Nada más lejos de la realidad.
Poniendo punto y a parte a ese gran aspecto del congreso (quizás había demasiada involucración de los estudiantes autóctonos de terapia ocupacional en la organización) hablemos de la primera ponencia, de Doña Begoña Polonio, una mujer que tiene un curriculum que la avala como para que un cualquiera como yo la rechiste. Solo algo de su “lectura” (mas que exposición) me llamo la atención, a la crisis mecanicista la llamo “Paradigma mecanicista” y no contenta con ello, justifico en gran medida que fue “algo bueno” para situarnos donde estamos hoy día. ¿No fueron los masajes y la simple visión biomecánica del ser humano lo que nos mando al inframundo de las ciencias sociocomunitarias? Quizás leer libros es mas complicado que escuchar lecturas “preparadas”, aun así la ovación de la lectura de sus diapositivas fue muy enriquecedora, por el conocimiento que tengo a la ponente, para saber de que pie iba a cojear todo el congreso.
La segunda ponencia del día la realizado Ms. Heather Davidson, una terapeuta ocupacional de Salford, Manchester. Hablaba sobre el liderato y la terapia ocupacional. La ponencia fue simplemente brillante, ya que fue una palmadita en la espalda del ¿Por qué somos los mejores y porque debemos serlo? Para los que hayáis visto la serie “The Newsroom” puede llegar a ser como los dos periodistas del capitulo piloto que contestan enseguida a la pregunta ¿Por qué Estados Unidos es la mejor nación de mundo?, ahora bien… ¿Por qué estamos empeñados en SER nosotros primeros y no dejar ser o ser en conjunto?, siendo una ciencia (si se puede llamar así) imberbe, deberíamos observar, aprender e ir haciéndonos sitio, no pensar que somos los mejores, porque no lo somos, lo podremos llegar a ser o algunos lo serán, pero no solo por decir “Soy Terapeuta Ocupacional” ya somos la high class de la salud. La medicina, la que domina todo el cotarro, no ha llegado ahí sola en un siglo, ha tardado muchísimos más.
Asimismo, Heather nos dio la visión de la “revisión” o “vigilancia” de los Terapeutas Ocupacionales, un concepto que en principio esta bien establecido, “¿Haces bien Terapia Ocupacional o no lo haces bien?” o mejor dicho “¿Eres buen o mal terapeuta ocupacional?” esa pregunta que tanto miedo da en nuestra profesión.
Iris Dimbwadyo realizo la ponencia que sustituía a Dulce Romero Ayuso. Se trataba de hablar acerca de la investigación. Mas allá del rebote mayúsculo que tengo con la investigación en terapia ocupacional, lo que significa tener una universidad cerca o mucho dinero para bases de datos, me llamo mucho la atención la intervención de varias personas del publico y ponentes. Me entere en esas intervenciones que la Terapia Ocupacional en España no esta reconocida por la WFOT (World Federation of Occupational Therapy), solo la universidad de Vic, asique… generando un simposio mayúsculo ¿De que sirve investigar si aun no sabemos en España que somos o que hacemos?, ¿No seria necesaria primero buscar una definición unánime, sin excluir ni hacer vacíos a nadie y luego ya, ponernos a investigar? De que sirve hacer una investigación sobre “masajes” terapéuticos en pacientes con Tetraparesia si esa no es competencia nuestra a vista de muchos (yo incluido) o de que sirve hacer una investigación sobre tratamiento de AVD en Salud Mental si hay universidades que no imparten nada al respecto, y si lo hacen es de manera paupérrima.
Llegando a la tarde del primer día, el mosqueo mayúsculo de la mañana llego a su culmen ya que, Isabelle Pibarot dio lo que para mi, era la conferencia más esperada de todas, hablando de la actividad humana y de la ocupación, la visión contrapuesta y similar de la TO y la ergoterapia. Casualmente nadie la pregunto, pocos la aplaudieron y para ser una de las GRANDES del CIETO, personalmente vi que la descuidaron mucho. Ahora bien… ¿Qué es la actividad humana para vosotros?, ¿Qué significa?, ¿Qué valor tiene?, ¿Cómo la “trataríais”? No quiero pensar mal, y relacionar las preguntas de Isabelle en la mañana a su “vacío” en la tarima por la tarde. ¿Realmente sabemos que somos y con que trabajamos?
Tristemente, no pude acudir a dos de las ponencias que cerraban ese día, “El porqué de la TO en daño cerebral” y “Programa de atención a la dependencia en el ámbito rural”, expuestas por Iluminada Pastor García y David Lucas Torres, debido a que la organización mezclo todos los talleres con las ponencias.
A la mañana del jueves 10 de mayo, el sueño y la noche larga alicantina no me despegaron pronto de la cama, pero si lo suficiente para ir a ver al terapeuta ocupacional Belga, Kristof Uvijn el cual fue una de las grandes sorpresas al hablarnos de la influencia del entorno y el trabajo sobre este, in vivo, en la comunidad y la justificación básica de la necesidad de lo mismo, el trabajo comuntiario. ¿Somos los terapeutas ocupacionales trabajadores comunitarios, tenemos que pisar el campo y dejar la bata?
Por la tarde la exposición de Gloria Rojo Mota sobre TO y Adicciones me hizo recaer en la desidia al ver que nos estamos convirtiendo en neurorehabilitadores con una base muy floja de neurología (al menos en mi universidad), asimismo, la desidia inicial de su exposición se convirtió en agrado e ilusión al ver como POR FIN una TERAPEUTA OCUPACIONAL enlazaba todo lo fisiológico, biomédico, biomecánico con algo tan simple y complejo a la vez (cautivador y aterrador para nosotros) como la ocupación, la actividad y ejemplos de su trabajo de campo. No la pude agradecer mucho, pero desde aquí si me lee, ¡GRACIAS GLORIA! Aun así es curioso como los palmeros biomecánicos no dedicaron mucho tiempo a agradecerla su exposición.
No queriendo ser incisivo con el tema de la organización, porque todos somos humanos y personas (mas allá de meras partes), seré sincero al comentar que la exposición de Gaynor Reid fue inentendible a nivel de traducción, una mujer muy maja y con un acento ingles británico cerrado cerrado, pero ea… quiero pensar que la gente la aplaudió poco porque no entendieron ni papa.
Llegando al ultimo turno de la tarde, le toco exponer a Marta Aullé, yo tengo la suerte o desgracia de haberla visto varias veces y no quiero pensar que entre las universidades que imparten terapia ocupacional solo mandan leer su libro porque “esta de moda”. Mas allá de las “modas” y de la sonora ovación que se llevo (no quiero volver a pensar mal en discriminación positiva), si algo me dejo claro esta mujer una vez mas es que la Terapia ocupacional, así como todas las ciencias de la salud y sociocomunitarias son carreras que deben “politizarse” no de una manera de PP o PSOE, sino de luchar, de derechos y deberes fundamentales, de la declaración de derechos humanos, de la accesibilidad y usabilidad universal, de la no discriminación, del cambio social desde nuestras disciplinas, de dar a la sociedad y hacer ver lo que ella no quiere ver y hace “mal” a su propia integridad. Curioso es una vez mas como un discurso tan directo y desgarrador fuese aplaudido, siendo ella antropóloga y otros más terapéuticos y fundamentalistas casi abucheados.
Llegando al último día, con pocas fuerzas ya, nos encontramos con las últimas ponentes, Kate Taylor y Joy Burrill de Salford y Liverpool consecutivamente. Ambas nos dieron una visión global (y en ocasiones entendible en la traducción) de lo que viene a ser la terapia ocupacional en el Reino Unido. Muchos de nosotros, desde España, como alumnos, vemos como aquí la gran mayoría de profesionales nos dan dos visiones mas o menos generales, “trabajo con poco espacio”, “tengo poco tiempo”, pues bien, llegan estas dos señoritas inglesas, profesoras y nos dicen como ellas hacen, directamente con la comunidad, en la universidad practicas continuas, evaluaciones de esas practicas en gran medida por parte de los pacientes, salidas, adaptaciones, trabajo en recursos comunitarios, recursos hospitalarios en régimen ambulatorio (la típica media hora para trabajar AVD) y en régimen comunitario. ¿Cuándo en España llegaremos al consenso de que eso es necesario y no por no tenerlo no debemos conformarnos y justificar nuestra inapetencia ocupacional, como profesionales?
Entre estas dos ponencias de las profesoras inglesas, hizo su presentación Pedro Moruno Miralles, trato el tema del razonamiento clínico y profesional en Terapia Ocupacional. Y como era de esperar se incendio el escenario, ahora bien… como le he visto decir en varias ocasiones en la universidad, ¿Qué es para usted Terapia ocupacional?, u otra pregunta que realiza en muchas ocasiones ¿Todo vale? Parece que la justificación de la contestación de esas preguntas no gusto a la gente. ¿Realmente hacemos Terapia Ocupacional o nos acercamos a algo entre la neurorehabilitacion medica, fisioterapia, psicología, logopedia?, ¿Cómo justificamos un masaje? Es curioso como muchos ponentes alumnos y terapeutas ocupacionales allí presente no saben que es un diagnostico ocupacional.
En este ambiente melodramático con gente asustada por lo que estaba diciendo Pedro Moruno, surgió otra vez la frase “¿Hay terapeutas buenos o malos?”
Al cierre del acto, Ana Vicente Cintero, presidenta de APETO al respecto de lo anterior dijo una incongruencia que fue aplaudida a rabiar por palmeros que creo, no escucharon bien lo que dijo… “No nos podemos preguntar si hay terapeutas buenos o malos, porque malos no hay, porque si los hay, no son Terapeutas Ocupacionales” Señora Vicente, hay terapeutas malos, ejerciendo como tal, nos guste o no, quizás yo terminare siendo malo, pero haberlos los hay. ¿De que tiene miedo?
Cerrando las ponencias de los profesionales, comentare brevemente las ponencias de alumnos. Por un lado tuvimos a un grupo de chicas que presentaron una especie de “Libro” que explica a los niños ¿Qué es Terapia Ocupacional?, el libro se suponía que era para niños en Terapia Ocupacional, la pregunta de… ¿Dónde están las adaptaciones en el libro? Termino por fulminar a las chicas. Aun así, gente ciega o ciego yo, hubo personas, profesores suyos que animaron a publicarlo en alguna revista de terapia ocupacional (repito, no somos dioses). Otro grupo de chicas presentaron un poster donde, brevemente explicaban el modelo Kawa (que no explicare yo aquí, os dejo el LINK). En la ultima ponencia que expondré (la primera del congreso) fue la que me dejo desconcertado, se suponía que el chico que la hizo era “la elite” de la TO en Alicante (en cuanto a estudiantes), aun así nos presento… un caso clínico de tratamiento de miembro superior en ACV… Ya, así sin anestesia me choco, caso clínico (no holista), miembro superior (biomecánico), ACV (biomédico), la exposición… un “tratamiento” donde la persona es pasiva totalmente, no realiza ningún tipo de actividad, en todos los videos o resúmenes y un tratamiento/evaluación basado en pruebas de sensibilidad, fuerza y movilidad y masajes… ¿Esto es terapia ocupacional?, ¿Dónde queda nuestro paciente?, ¿Realmente se usa la ocupación?, ¿Se puede justificar esto sin el uso de ocupaciones o actividades como tratamiento?
En resumen:

¿Fue la crisis mecanicista un paradigma?, ¿Afecto a la terapia ocupacional o la beneficio?

¿El liderato es necesario o somos ejes de un motor comunitario/asistencial?, ¿Hay experiencias donde un Terapeuta Ocupacional sea el LIDER del recurso?, ¿Somos egocéntricos al pensarnos como lideres en un departamento que solo llevamos nosotros?

¿Necesitamos una definición propia en España de Terapia Ocupacional antes de investigar o debeos hacer investigaciones vacías que no nos reconocerán?

¿Debemos regular un mecanismo “sancionador” de malas y buenas praxis de Terapia Ocupacional?

¿Somos los terapeutas ocupacionales trabajadores comunitarios, tenemos que pisar el campo y dejar la bata?

¿Qué es la actividad humana y la ocupación?, ¿Realmente los TO tratamos con esas herramientas o decimos que tratamos?

¿Se pueden convertir los “prerrequisitos” en el TODO de la ocupacional y en la justificación biomecánica de la “neocrisis mecanicista 2.0”?

¿Falta formación en tratamiento de terapia ocupacional en drogodependencias, salud mental o discapacidad intelectual?, ¿Quizás son el abandono de estas áreas mas comunitarias y de trabajo ocupacional  uno de los principales problemas de la Terapia Ocupacional?

¿Tiene en la sangre de la Terapia Ocupacional un lugar la política y la justicia social?, ¿Somos meros agentes de bata y despacho o somos agentes de cambio social?

¿Es viable una Terapia Ocupacional puramente clínica?, ¿Sesiones de media hora?, ¿Necesitamos recursos y medios para salir fuera?, ¿Tenemos miedo a salir fuera?, ¿Es este déficit de recursos suficiente para el “aplanamiento ocupacional” de la profesión?

¿Qué es TERAPIA OCUPACIONAL?, ¿Todo vale?, ¿Son los masajes o la “logoterapia”, TERAPIA OCUPACIONAL?

¿Existen terapeutas buenos y malos?

¿Nos tendríamos que quitar la venda y reconocer el miedo a nuestra vulnerabilidad?

TODO LO VOLCADO EN ESTA ENTRADA ES UNA OPINION PERSONAL ACERCA DEL CONGRESO, VALORAR ANTE TODO EL TRABAJO DEL COMITE ORGANIZADOR Y DA HABIDA CUENTA DE TODO LO QUE HAN HECHO DURANTE MESES PARA PREPARARLO. SI ALGUIEN SE SIENTE OFENDIDO, NO INTENTO SER DAÑINO, SINO CONSTRUCTIVO, SE ACEPTAN MENSAJES (NO SE ACEPTARAN INSULTOS U OFENSAS) Y SE ACEPTAN LAS RESPUESTAS A LAS ULTIMAS PREGUNTAS.

PD: EN MATIZACION DE LAS RESPUESTAS DE RUBEN Y CHAN, EVIDENTEMENTE, SE HACE NECESARIO EL TRABAJO O FUNCION DEL TERAPEUTA EN AMBITOS COMO AYUDAS TECNICAS Y ADAPTACIONES DE ENTORNO. GRACIAS POR VUESTRA APORTACION.