Caminos y senderos en la vida hay millones, y en esto de la terapia ocupacional a veces hay que andar y desandar, como está tan de moda ahora en la intervención con salud mental, toca recuperarse y mirar siempre hacia adelante.
Como habréis notado muchos, llevo bastante tiempo off, desde que acabó mi periodo universitario (2013/2014) varios han sido los intentos de retomar el terapeuta electrónico y el remar a contracorriente para llevar a buen puerto un proyecto que inicie con ilusión y ganas, y gracias al cual, a día de hoy, tengo el trabajo que tengo.
La vida, como dice mi querido Quique Gónzalez, te lleva por caminos raros y a mí, en estos tres años de experiencia laboral me ha dado muchos dolores de cabeza ocupacionales (acuño el término) y también he tenido muchos quebraderos personales que me han impedido sacar tiempo y huir de la procrastinación más propia del trabajador de 30 años de trayectoria / padre de familia / currito / desmotivado.
Dos factores intervienen en estos sucesos, mi lucha de gigantes particular, y os los dejo aquí a modo reflexión que os puede servir o no, pero como TO lucho por la prevención, promoción, mantenimiento de la salud con un estado de autonomía positivo, en este sentido el vuestro:
- El primero de ellos son los cuentos de Disney y el porno. Como bien explica Pau Donés en su “50 palos y sigo soñando” nos venden la vida amorosa como un cuento de Disney hasta los 13-14 y de ahí en adelante descubrimos su antagonista, el porno sin tapujos, y entre medias nos quedamos sin amor. Pues lo mismo, con la Terapia Ocupacional, en la universidad nos dan amor del bueno, nos cuidan, nos dicen lo bonito que es y cómo valemos para ello, pero tristemente, no nos dicen cómo “ejecutarlo”, la idea es cojonuda en formato y forma, pero en la práctica… cojeamos y como cojeamos nos dejamos llevar por el fango más fangoso de la práctica, el día a día, ese “porno duro”, que nos mete en un bucle de no cuestionarnos y hacer por hacer, entre medias, nos cuestionamos internamente muchas cosas que, como en el sexo, nos da miedo preguntar o exteriorizar por el que dirán. ¡¡SOMOS TERAPEUTAS OCUPACIONALES!! ¿CÓMO OSAS CUESTIONAR NUESTRA PROFESIÓN? (esto lo escuche hace poco, ¿eh?) Pues si…. Hay que darle una vueltecita a todo o que hacemos, huir de Disney y de Brazzers y meternos en la materia del día a día y decir lo que hacemos sin tapujos, miedos o sensaciones de que lo que hacemos no es lo que esta “correcto”. Tenemos que ser críticos y científicos, pero sobre todo HUMANOS. Trabajamos con PERSONAS que respiran, siente y padecen como todos nosotros y no estamos en un trono de hierro, ya sabemos que en ese trono…. Puedes perder la cabeza.
Yo, inocente, vivía en mi Disney particular en la carrera y la vida laboral, es lo que es, un compendio de días que se acumulan y que muchas veces te hacen perder el objetivo de tu profesión, muchos se pierden y se dejan llevar por esa “comodidad” yo me reniego y me cuestiono y lo paso mal. Mi consejo… pasarlo mal, no seáis como el rebaño, cuestionar (con respeto) y cuestionarios vuestras intervenciones, leer y tirar adelante con vuestro quehacer, darle sentido y palabra y al final del día, os sentiréis cojonudamente bien.
- La vida, es una putada, no es que sea un nihilista en esta nueva etapa de El terapeuta electrónico, sino que como he dicho antes, el día a día en formación es muy bonito, pero la vida no se basa en “olvido y morfina”/disney sino en enfrentarla y madurar con sus enseñanzas, y tristemente, a esta mi generación (millennials), esa que está entrando en el mercado laboral, nos han criado muy agustito, con mucho confort y nos cuesta mirarnos más allá de nosotros, entonar “meas culpas” y ver la vida como un terreno algo fangoso que te da a días una de cal y a días una de arena. Os recomiendo echarle un vistazo a este Manual de Ejercicios de Psicología Positiva Aplicada, si vais a trabajar en esto, necesitáis estrategias y trucos para miraros, analizarlos, cambiarios y sobre todo, quereros.
Y si, de esto irá la nueva etapa del terapeuta electrónico, intentaré ser sincero conmigo mismo y ser sincero con vosotros, os contaré mi día a día en la profesión, con respeto y cariño (sin contar ataques de ira).
Dicho sea, y aludiendo al nombre que acuña el blog, intentaré ser también electrónico (aka, tecnológico) y dejaros herramientas que como Terapeutas Ocupacionales, os puedan servir en vuestro día a día profesional y laboral.
También hablaré un poco de salud mental, el campo donde curro con mis días más y mis días menos. En este sentido, trabajo en una asociación de personas con enfermedad mental e intervenimos muchas áreas (más o menos afianzadas) como son los programas residenciales (en todos los niveles de supervisión), atención a familias, sensibilización, ocio, empleo y diseño y gestión de proyectos sociales, por lo que si necesitáis algo de eso… me tenéis en Pedro.Loarte@afaus.es
Y para terminar, como siempre, agradecer (que es como un abrazo digital) a todos aquellos que siempre estáis ahí, de una manera u otra. Se os quiere.
