Cuando la ocupación salvó vidas: Europa, la guerra y el nacimiento de una profesión

Introducción

La Terapia Ocupacional, tal como la entendemos hoy, es el resultado de un largo proceso histórico marcado por guerras, transformaciones sociales, avances médicos y nuevas formas de entender la salud y la funcionalidad humana. Europa fue un escenario fundamental para este desarrollo, especialmente durante los periodos de entre guerras y posguerra. Más tarde, en España, la disciplina fue abriéndose paso de forma gradual hasta consolidarse como una profesión universitaria y reconocida.

Esta entrada recoge, en profundidad, cómo la Terapia Ocupacional evolucionó en Europa entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial, cómo se transformó después de la Segunda Guerra Mundial, y cómo llegó y se desarrolló en España desde los años 60 hasta la actualidad

La Terapia Ocupacional entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial

El impacto de la Primera Guerra Mundial

Tras el fin de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), Europa enfrentó un desafío colosal: atender a millones de soldados heridos y a una población civil profundamente afectada. Las lesiones físicas eran numerosas, pero también lo eran las secuelas emocionales. Fue en este contexto donde la ocupación comenzó a utilizarse de forma más sistemática como herramienta de rehabilitación.

Los hospitales militares europeos empezaron a incorporar actividades manuales y artesanales con fines terapéuticos. Carpintería, costura, alfarería o encuadernación dejaron de ser simples pasatiempos y pasaron a formar parte de planes de tratamiento. Estas actividades ayudaban no solo a recuperar funciones motoras, sino también a reconstruir la autoestima, el sentido del propósito y la conexión social de los pacientes.

Iniciativas institucionales en Europa

En el Reino Unido, por ejemplo, se crearon puestos específicos como “instructores de manualidades” y se impulsaron programas en colaboración con organizaciones benéficas. Alemania, Francia y los Países Bajos también desarrollaron iniciativas similares, aunque sin una estructura profesional clara. El término “terapia ocupacional” todavía no era común, pero las bases ya estaban puestas.

La Segunda Guerra Mundial: un punto de inflexión para la rehabilitación

Una nueva dimensión de la atención sanitaria

Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), los avances tecnológicos en cirugía y medicina de emergencia permitieron salvar muchas más vidas que en la guerra anterior. Sin embargo, también aumentó el número de personas con discapacidades permanentes: amputaciones, lesiones medulares, ceguera, daño cerebral, entre otras.

La necesidad de ofrecer una recuperación integral, que incluyera la reintegración laboral y social, generó un entorno propicio para la consolidación de la Terapia Ocupacional como disciplina. En muchos hospitales militares y centros de rehabilitación, terapeutas ocupacionales comenzaron a formar parte de los equipos sanitarios de forma habitual.

Consolidación académica y profesional

Tras la guerra, se establecieron las primeras escuelas de Terapia Ocupacional en países como el Reino Unido, Suecia y Dinamarca. Estas instituciones ofrecían programas formativos especializados que combinaban conocimientos médicos, psicológicos y prácticos. Además, se fundaron asociaciones profesionales que impulsaron la investigación, el reconocimiento legal y la creación de estándares éticos.

Los terapeutas ocupacionales empezaron a trabajar no solo con soldados, sino también con civiles que requerían atención por enfermedades crónicas, discapacidades infantiles, secuelas de accidentes o problemas de salud mental.

La reconstrucción europea y el papel clave de la Terapia Ocupacional

La Europa de posguerra

El periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial fue uno de reconstrucción a todos los niveles. En el ámbito sanitario, esto se tradujo en la necesidad de crear sistemas públicos de salud más inclusivos y multidisciplinares. La Terapia Ocupacional encontró aquí su lugar natural.

Muchos países europeos comenzaron a incorporar terapeutas ocupacionales en hospitales generales, centros psiquiátricos, escuelas especiales y servicios sociales. La disciplina evolucionó rápidamente y se expandió a nuevas áreas: salud mental, geriatría, educación especial y rehabilitación comunitaria.

Expansión profesional

Durante los años 50 y 60, la Terapia Ocupacional se institucionalizó en países como:

  • Reino Unido: Con la creación del Council for the Training and Registration of Occupational Therapists.
  • Suecia y Noruega: Con programas pioneros en TO psiquiátrica.
  • Francia y Alemania: Con el desarrollo de escuelas y centros de formación profesional.

Se consolidó así un modelo europeo de Terapia Ocupacional centrado en el ser humano, con una fuerte base ética, educativa y comunitaria.

Terapia Ocupacional en España: de los inicios formales a la consolidación

Años 60: los primeros pasos

En España, la Terapia Ocupacional comenzó su camino más tarde que en otros países europeos. Fue en 1964 cuando se fundó en Madrid la primera Escuela de Terapia Ocupacional, bajo la tutela de la ONCE (Organización Nacional de Ciegos Españoles). Este fue un paso fundamental para introducir la disciplina en el ámbito sanitario español.

En esta etapa se fundó la Asociación Profesional Española de Terapeutas Ocupacionales (APETO), que jugó un papel fundamental en la promoción, defensa y desarrollo de la profesión. La TO se fue incorporando progresivamente en hospitales públicos, centros de salud mental y dispositivos de atención social

Durante esta etapa, la Terapia Ocupacional estuvo principalmente ligada a la rehabilitación física y a la atención de personas con discapacidad visual o motora. También tuvo un papel relevante en algunos hospitales psiquiátricos, aunque de manera más limitada y con un enfoque aún asistencial.

Años 70 y 80: profesionalización y expansión

Con la llegada de la democracia y la reforma del sistema sanitario español, la Terapia Ocupacional empezó a ganar visibilidad. Se crearon nuevas escuelas universitarias en ciudades como Barcelona, Valencia y Sevilla, y se empezaron a formar terapeutas en todo el país.

Años 90: reconocimiento académico y diversificación

La década de los 90 trajo consigo una reforma educativa que permitió que la Terapia Ocupacional pasara a ser una diplomatura universitaria oficial. Esto supuso una mejora en la calidad de la formación, un aumento de la oferta académica y una mayor profesionalización del colectivo.

Además, la disciplina se expandió hacia nuevos ámbitos de intervención:

  • Geriatría: en residencias y centros de día.
  • Pediatría y atención temprana: trabajando con niños con trastornos del desarrollo.
  • Salud mental comunitaria: apoyando la desinstitucionalización y la inclusión social.
  • Discapacidad intelectual: fomentando la autonomía y la participación.

Siglo XXI: grado universitario y proyección internacional

Con la implantación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), la Terapia Ocupacional se convirtió en un Grado universitario de 4 años con reconocimiento internacional. Actualmente, se puede estudiar en más de 10 universidades públicas y privadas de España.

La profesión también ha ganado terreno en investigación, innovación tecnológica, intervención comunitaria y desarrollo de productos de apoyo. Hoy en día, el terapeuta ocupacional español trabaja en hospitales, colegios, centros penitenciarios, asociaciones, atención domiciliaria, empresas tecnológicas y proyectos de cooperación internacional.

Conclusión

La historia de la Terapia Ocupacional en Europa y España es una historia de reconstrucción, adaptación y compromiso con las personas. Nació en el contexto de las guerras, pero floreció en tiempos de paz. Pasó de ser una ayuda puntual para heridos de guerra a convertirse en una profesión sanitaria fundamental para miles de personas con diferentes necesidades.

En Europa, la disciplina se profesionalizó tras la Segunda Guerra Mundial y encontró su lugar en sistemas públicos de salud cada vez más integrados. En España, aunque más tarde, siguió un camino sólido y hoy forma parte esencial del abordaje biopsicosocial en salud, educación y servicios sociales.

La Terapia Ocupacional no es solo una técnica: es una forma de ver al ser humano en su totalidad, de trabajar con lo que le da sentido, y de acompañarlo en su camino hacia una vida más autónoma, digna y significativa.

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