Felicidad y Resiliencia en Terapia Ocupacional

La felicidad, la resiliencia, actividades significativas, ocupaciones, etc. Son conceptos que a los terapeutas ocupacionales no nos han de ser ajenos y tenemos que trabajar con ellos a diario.

Aunque puedan ser conceptos que al ser “trabajados” parece que nos metemos en camisas de once varas, son una cuestión nuclear en la población para la que servimos. A vista de compañeros de otras profesiones pueden vernos como “esos que hablan mucho y hacen poco”, quizás hagamos más que muchos, pero al trabajar con conceptos y con ideas tan poco desarrolladas en nuestro país (España), a veces no llega el resultado deseado inmediato. ¡Y qué decir de los jefes!, menos hablar y más trabajar. Pero nuestro trabajo son las personas y su autonomía e independencia, pero no una autonomía robótica o una independencia alienada, sino una autonomía y una independencia (con el menor apoyo de terceros, como me gusta decir a mi) plena y feliz.

Como ya he comentado, trabajo en salud mental, en viviendas supervisadas, y uno de los casos que más me ha chocado en los últimos años es el de un chaval joven que ha tenido una vida, digámoslo suave… dura, una putada de vida de esas que no todos estaríamos “tan bien” como él está, después de pasar lo que él ha pasado.

Es una persona muy demandante y muy manipuladora, y ha pasado por las manos de muchos terapeutas ocupacionales y uno de mis quebraderos de cabeza es el eterno “si yo esto se hacerlo”, “si he hecho esto”, “si ya lo sé” pero se pasa la vida, eternamente, viviendo en su pasado y en su futuro. Vive el día a día pensando en lo que hará el día siguiente y al día siguiente igual. Cuando intervienes con el siempre achaca toda su “pena” (que no tristeza) al pasado, a todo lo mal que hizo X o Y, o todas las piedras que el camino le ha puesto en su vida.

Hace poco, me regalaron un libro “50 palos y sigo soñando” de Pau Donés, cantante de Jarabe de Palo. Un libro de una persona lo más feliz posible en el momento que le ha tocado vivir y una persona resiliente. Le he hablado de él, la narrativa al poder. Todo lo negro que la personas con la trabajo me ponía sobre la mesa, tenía un pero más grande con una gran claro del libro de Pau Dones, una eterna guerra de entre la pena y la felicidad.

Le hice una pregunta, ¿Por qué no dejas de vivir en el pasado o el futuro y disfrutas del presente? En seguida me dijo todo eso que tiene aprendido, me paso X que es muy duro, me paso Y que es muy duro, se hace esto que es lo que me pedís y no me dejáis hacer aquello que es lo que yo quiero (aunque con los riesgos que acompaña).

Y yo me pregunte… ¿Qué puedo hacer para que sea una persona resiliente y feliz? (sabiendo que su concepto de felicidad es toxico y peligroso)

Como terapeuta ocupacional me planteo varias cuestiones:

  • Intentar darle el mayor grado de autonomía con menor apoyo de terceros. Sigo creyendo que eso de la independencia… como constructo es inviable, ni siquiera para una persona de esas mal llamadas “normales”.
  • Cuando planteamos intervenciones de corto promotor, preventivo, restablecimiento, etc… ¿tenemos en cuenta la alineación de las personas?
  • Dentro de un marco asociativo / fundación / centro de día, etc… ¿Debemos tener un montón de actividades porque son “buenas para X o buenas para Y”?, ¿Se imponen?, ¿Se eligen?
  • Dentro del famoso proyecto de vida, ¿tenemos en cuenta la felicidad?
  • ¿Potenciamos aspectos resilientes de las personas?, ¿O tapamos los hitos sufridos en épocas “agudas”?
  • Dentro de la atención en modelos centrados en la persona, modelos recuperadores, rehabilitadores, etc… ¿Basamos la intervención en “yo soy el experto y esto es lo que hay o esto otro” (y de ahí tú eliges) o realmente centramos nuestra mirada en esas “ocupaciones significativas” que tiene/quiere la persona?

Bueno…. Otra paja mental más que me surge del día a día. Lo quiero compartir y criticar con vosotros. Como os digo, me cuestiono mi práctica y la de mis coetáneos para asi poder mejorarla, aunque a veces caiga en errores que nadie ve o valora (como errores) siempre creo que esto tiene un sentido final. En definitiva, la felicidad máxima posible en el momento X determinado de las personas con las que trabajamos.

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